¿¡Cómo es posible!? Le dieron 'cangrejo' a trompeta de Maykel Blanco rompiendo un carro
El trompetista Ahmed González, de Maykel Blanco y su Salsa Mayor, denuncia el robo de su trompeta plateada tras romper el cristal de su auto. Pide ayuda para recuperarla.
¡Oye esto pa' que veas!
Imagínate la situación: un músico con su herramienta de trabajo, ¡zas!, desaparecida. Eso mismo le pasó al trompetista Ahmed González, que forma parte de esa candela que es Maykel Blanco y su Salsa Mayor. Alguien, con alevosía y ventaja, le rompió el cristal del carro y se llevó su trompeta plateada. ¡Un bochinche tremendo pa' un artista que vive de su sonido!
¿Y eso cuándo y dónde pasó?
Pues mira, el músico dio la primicia en sus redes sociales, con la pena pintada en la cara, contando el suceso. El hecho ocurrió cuando su fiel compañera de batallas, la trompeta, estaba guardada dentro de su carro. Alguien se la olió, le dio candela a un cristal y ¡adiós instrumento! Todavía no se sabe el lugar exacto, pero el golpe ha sido duro.
¿Y a quién le afecta este rollo?
A él, ¡claro está! Esa trompeta no es solo un pedazo de metal, es su vida, su sudor, su manera de llevar el pan a la mesa y de poner a gozar a la gente. Sin ella, sus presentaciones se complican, sus compromisos profesionales quedan en el aire. Es un golpe bajo a su carrera y a su bolsillo, ¡imagínate tú!
¿Qué dice la gente por ahí?
El trompetista está que no cabe en sí de la rabia y la impotencia, y por eso ha tirado la piedra y ha pedido ayuda a gritos. A través de sus redes sociales, le ha hecho un llamado a todo el mundo: si ven esa trompeta rodando, si alguien intenta venderla, que le avisen de inmediato. La comunidad está con él, esperando que la justicia o un milagro aparezcan.
¿Y ahora qué se espera?
Pues ahora toca esperar. Que la gente se ponga la mano en el corazón y colabore. Que alguien, por un despiste o por buen rollo, dé con el paradero del instrumento. El músico no pierde la fe y confía en que, con la ayuda de todos, su trompeta vuelva a sonar en los escenarios. ¡A ver si hay suerte y se recupera esa joya musical!