¡Se llevaron hasta la puerta! Ladrones asaltan instituto pedagógico en Manzanillo
Ladrones robaron una puerta de madera y metal del Instituto Pedagógico “Blas Roca Calderío” en Manzanillo. El sospechoso fue detenido y la puerta recuperada.
¡Qué bochinche en Manzanillo!
Oye esto pa' que veas cómo está la cosa. La delincuencia en Cuba parece que ya no tiene respeto por nada. Imagínate, ahora le tocó el turno a un lugar donde se forman nuestros maestros, el Instituto Pedagógico “Blas Roca Calderío” en Manzanillo. ¡Sí, señores, se robaron una puerta!
Un tipo, con la cara bien tapada supongo, se metió en el instituto en plena madrugada y, ¡zas!, le arrancó una puerta completa. Una de esas que son de madera y metal, bien pesada seguro, de uno de los cuartos del edificio. ¡Pa' que tú veas el descaro!
El drama: Dónde y cuándo pasó todo
Esto pasó en Manzanillo, allá en Granma, en la madrugada del jueves 24 de septiembre de 2026. El lugar, como te digo, el Instituto Pedagógico “Blas Roca Calderío”. Un sitio que se supone que es sagrado, ¿no? Pa' formar a la gente que nos va a enseñar a los chamaquitos.
El que se metió, según dicen, no se llevó mucho tiempo. Entró, hizo su fechoría y se fue. Pero la policía, que andaba al tanto, no se durmió en los laureles. Empezaron a buscar y, ¡aja!, lo pillaron.
¿Y esto por qué nos importa?
Bueno, esto importa porque no es un robo cualquiera. Que te roben una puerta de una escuela para maestros dice mucho de cómo estamos. En medio de la crisis, con todo el mundo resolviendo como puede, parece que la cosa se ha puesto tan mala que hasta los edificios de estudio son blanco fácil.
Esto demuestra que la seguridad está por los suelos. Ya nada parece estar a salvo. Si hasta las puertas de los institutos se las llevan, ¿qué nos queda? Es un reflejo de que la cosa está color de hormiga y la gente está desesperada.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, la policía, a través de perfiles cercanos, soltó la noticia de que atraparon al sospechoso. Dicen que el individuo ya está detenido y respondiendo por el robo. La puerta, por suerte, la recuperaron.
Por otro lado, está la preocupación de la gente y la evidencia de que estos robos están a la orden del día. La institución, pues, se queda sin puerta hasta que se la devuelvan. Pero el daño y la sensación de inseguridad quedan.
¿Y ahora qué?
Pues ahora a esperar. El detenido está en manos de las autoridades. La puerta, que la encontraron escondida en la carretera Bayamo-Manzanillo, en un lugar llamado Blanquizal, la van a devolver al instituto.
Pero la gran pregunta es: ¿cuándo va a parar esto? ¿Hasta dónde va a llegar la delincuencia? Lo que sí está claro es que hay que seguir de cerca qué pasa con la seguridad en Cuba, porque cada día parece que nos sorprenden con algo peor.