¡Custodio con escopeta en Guantánamo! ¿MIPYME con licencia para matar o cuento de camino?

Un custodio armado con una escopeta en una MIPYME de Guantánamo desata interrogantes sobre la legalidad y seguridad del porte de armas en Cuba.

¡Qué bochinche en Guantánamo, compay!

Oye esto pa' que veas lo que anda circulando. Por ahí andan unas fotos, que las soltó un tal Nio Reportando un Crimen, de un hombre que dicen que es custodio de una MIPYME allá en Guantánamo. Y el tipo, ¡imagínate!, con un arma larga en la mano, como si nada. La cosa ha puesto a la gente a hablar, a preguntarse si es legal, si no, y si las empresas esas ahora andan repartiendo escopetas como si fueran caramelos.

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Dicen que las cámaras indiscretas captaron la escena por la zona de Moncada y Paseo, ahí en la capital guantanamera. El arma que se ve, al parecer, es una escopeta de esas de doble cañón. El que grabó, un ciudadano con ojo avizor, se la mandó a Nio Reportando un Crimen para que corriera la voz. Pero ojo, que las fotos solas no dicen quién es el hombre, ni pa' qué empresa trabaja, ni qué tipo de arma es, ni si tiene permiso pa' andar así.

Y esto, ¿a quién le cae arriba?

Pues mira, la ley en Cuba tiene su cosa con la seguridad. Hay un Decreto, el 111 de 2024, y una Resolución del Ministerio del Interior, la 36/2024, que ponen las reglas claras pa' esto de la seguridad y el porte de armas. No es que cualquiera pueda andar con una escopeta a la cintura por la calle. Si una MIPYME tiene permitido tener seguridad armada, eso tiene que estar bien registrado y con todos los permisos en regla, no es un asunto de libre albedrío. Por eso, ver al tipo armado no significa que la empresa tenga luz verde pa' repartir armas.

¿Y qué dicen los involucrados?

Hasta ahora, nadie ha soltado prenda oficialmente. Ni el supuesto custodio, ni la MIPYME, ni las autoridades han salido a aclarar si este caso está bajo algún régimen de seguridad autorizado. Lo que sí está claro es que la gente está comentando, y se oyen preocupaciones sobre la presencia de armas de fuego en la vigilancia privada. Más ahora, que se habla tanto de robos y de que los guardias a veces se las ven negras.

¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde va esto?

Pues lo que queda es esperar a ver si las autoridades se pronuncian y aclaran este misterio guantanamero. Si el custodio tenía permiso, si la empresa estaba autorizada, o si esto fue un descontrol. Lo que sí está claro es que este incidente pone el dedo en la llaga sobre cómo se está manejando la seguridad privada y el porte de armas en el país. Hay que seguirle la pista a ver en qué para este bochinche.