¿Te Duermen el Bolsillo? Cubanos en Tapachula Gritan por Salarios Adeudados en la Constru

Cuban migrants in Tapachula, Mexico, face severe wage theft from construction companies, struggling to afford basic needs while awaiting promised payments.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! Varios trabajadores migrantes, incluyendo un buen grupo de cubanos, están que trinan en Tapachula, Chiapas. Resulta que andan trabajando en obras de construcción, levantando casitas y edificios, pero las empresas constructoras les deben platica. Y no es un chistecito, llevan meses dándoles largas y sin pagarles lo justo.

Estos trabajadores, que también son haitianos y dominicanos, dicen que este cuento de no recibir el sueldo completo se repite en varias obras por allá. Para los cubanos, la cosa se pone fea porque con el billete que no llega, no pueden ni comer bien, ni pagar dónde dormir, ni cubrir lo más básico.

Dónde y cuándo

Ahora mismo, parte del combo está metido en la construcción de un fraccionamiento llamado “El Relicario”. Pero antes, estuvieron en otros proyectos de vivienda de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi). Los primeros trabajos fueron entre enero y marzo de este año, y fue ahí donde a los cubanos y a los demás les quedaron mal con los pagos. Dicen que las deudas juntas ya suman más de 60 mil pesos entre varios.

Imagínate la escena: calor, polvo, y el sudor cayendo mientras uno levanta muros, pero la cartera vacía. El ambiente debe estar pesado, con la tensión de no saber cuándo llegará el próximo pago.

Por qué importa

Esto importa porque el cuento no es solo de dinero, es de dignidad y de poder vivir. A estos trabajadores, que vienen buscando una mejor vida, les están quitando la oportunidad de cubrir sus necesidades más básicas. Si no les pagan, ¿cómo van a comer? ¿Cómo van a tener un techo? ¿Cómo van a mandar algo a la familia?

La gente está hablando de esto porque es una injusticia, una falta de respeto para cualquiera que le mete el hombro al trabajo. No es justo que se aprovechen de la necesidad de los migrantes.

Qué dicen las partes

Por un lado, los trabajadores están desesperados. Uno de los cubanos, que prefirió no dar su nombre, contó que los pagos son un desastre, a veces pasan semanas enteras sin ver un peso. Les han dicho una y otra vez “el pago viene el martes”, pero el martes llega y se va, y el dinero no aparece.

Señalan a una ingeniera apodada “Chang” como la que lleva el control de los pagos en la primera obra. Y del empresario Carlos Arévalo, creen que quizás él no sabe lo que está pasando abajo, porque piensan que la supervisión directa es la que está manejando los despidos y quedándose con el dinero.

Qué viene ahora

Pues mira, la cosa está caliente. Los trabajadores ya tocaron puertas, están pidiendo ayuda a las autoridades laborales y a organizaciones de derechos humanos. Quieren que alguien les eche un ojo a su situación y les garantice que les paguen el trabajo que ya hicieron, ¡que es lo mínimo!

No quieren pleito, solo quieren su dinero. Lo que sí está claro es que hay que seguirle la pista a ver si estas empresas se ponen serias o si las autoridades hacen algo para que estos cubanos y demás migrantes reciban lo que se ganaron con su esfuerzo.

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