¡Atención, cubanos! Tírate pa’ Guyana: EEUU manda deportados y Georgetown pone el ojo

EEUU deportará cubanos a Guyana. Georgetown revisa y aprueba casos, recibiendo un primer grupo de 4 cubanos y 2 afganos.

Qué pasó

Mira tú, que ahora los cubanos que andan por Estados Unidos y se meten en líos de migración, ¡zas!, los pueden mandar pa’ otro lado. ¿Y a dónde? ¡A Guyana! Imagínate, ya llegó el primer grupito: cuatro cubanos y dos afganos. Esto es bajo un acuerdo nuevo que tiene el Tío Sam para mandar gente que no es de esos países a terceros destinos.

La cosa es que Guyana se puso lista y no se traga todo lo que le tiran. Revisaron bien a quién llegaba, y según dicen, ninguno de los seis tenía antecedentes penales. Los mandaron pa’ allá por cosas de papeles, no porque fueran unos delincuentes.

Dónde y cuándo

Esto se supo hace poco, cuando aterrizó el primer vuelo con este combo de cubanos y afganos en Georgetown, la capital de Guyana. La embajadora de EEUU, Nicole Theriot, soltó la sopa: ya habían mandado una lista más grande, pero Guyana dijo “hasta aquí”. Revisaron y rechazaron a muchos, ¡y dejaron claro que nadie con historial criminal entra!

Los que llegaron, pues, están ahí, esperando a ver qué pasa con su estatus migratorio, mientras las autoridades guyanesas deciden si los dejan quedarse o los mandan pa’ otro lado, quizás pa’ su Cuba querida.

Por qué importa

Bueno, esto cambia el panorama para muchos cubanos que pensaban que si los deportaban de EEUU, el viaje era directo a la isla. Ahora, Guyana se convierte en una parada forzosa, con todo lo que eso implica. El asunto es que el que manda en la entrada es Guyana, no Estados Unidos. Se ponen ellos los moños y deciden quién cruza la puerta.

Además, EEUU le soltó un buen billete a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) pa’ que se encargue de estos muchachos: alojamiento, comida, salud, hasta un trabajito si se portan bien. Es como un plan B, pero no tanto, porque la cosa es temporal y la última palabra la tiene Georgetown.

Qué dicen las partes

Por un lado, Estados Unidos quiere agilizar las deportaciones y usar otros países como destino, y Guyana, pues, accedió, pero con condiciones bien claras. La embajadora Theriot dijo que lo de los vuelos mensuales es una meta, pero que dependerá de cuántos nombres apruebe Guyana. O sea, que no hay un número fijo de cubanos que vayan a llegar.

Guyana ha sido tajante: cero delincuentes. Y la OIM va a estar ahí dando soporte, con $7.8 millones para dos años, cubriendo lo básico y hasta ayuda para que se reintegren o regresen a casa. Es un acuerdo con letra chiquita, donde cada país tiene su jugada.

Qué viene ahora

Pues lo que viene es a ver cuántos más mandan para Guyana y cuántos aprueba el gobierno de allá. Se habla de un vuelo al mes, pero eso puede cambiar. Los cubanos que estén en esa situación, atentos, que el camino de vuelta a casa ahora puede tener una escala inesperada y con filtros.

Guyana se suma a otros países como Jamaica que ya tienen acuerdos similares. La política de deportación de EEUU se pone creativa, buscando aliados para gestionar sus flujos migratorios. Habrá que seguir de cerca cómo se desarrolla este tinglado.