¿Cómo que medio año encadenado? Cubano sale hecho un fantasma de Alcatraz migratorio
Cuban immigrant reports six months of abuse, extreme confinement, and hunger in a US migration center, leaving him severely weakened and unrecognizable.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas… ¡Un desastre! Un cubano, Justo Betancourt, salió de un centro migratorio en Estados Unidos después de seis meses detenido, y no lo reconocía ni su madre. Imagínate, lo agarraron en octubre de 2025 por un rollo de inmigración que, según él, fue un error.
Seis meses después, cuando lo soltaron, estaba delgado, no podía casi caminar y hablaba con trabajo. ¡Vamos, que parecía otro! Su familia está que explota de la rabia y la preocupación.
Dónde y cuándo
Esto pasó en el centro de detención migratoria conocido como “Alligator Alcatraz”, allá en Estados Unidos. Sucedió durante seis largos meses, desde octubre de 2025 hasta esta semana que finalmente lo liberaron. El pobre hombre, que ya tiene 54 años y vivía hace tiempo en la Yuma, fue a una cita normal de supervisión y ¡zas! Lo metieron preso.
La familia dice que lo peor era el encierro: hasta 23 horas al día con cadenas, ¡y uno oyendo hablar de derechos humanos! También se quejaba de que le daban poca comida, al punto de pasar hambre.
Por qué importa
Esto importa porque levanta la tapa de cómo tratan a la gente en estos centros de inmigración. Si a un hombre que tiene años viviendo en EEUU y con una enfermedad como la diabetes lo tratan así, ¿qué le espera al resto?
La diabetes de Justo empeoró porque, según dicen, no le daban la insulina que necesitaba. ¡Le llegaron a decir que se buscara la insulina en México! Esto no es vida, ni es justo, y la gente tiene que saber qué está pasando.
Qué dicen las partes
La familia de Justo Betancourt está furiosa y pide que se aclare todo lo ocurrido. Su hija, Arianne, ha sido la voz principal, contando los detalles de las cadenas y el hambre.
Los abogados de Justo metieron un recurso de habeas corpus, diciendo que el arresto fue un error y que él firmó unos papeles en inglés sin entender bien, creyendo que era un permiso y no una orden de deportación. El juez federal Kyle Dudek finalmente le dio la razón y ordenó su liberación.
Las autoridades de inmigración (ICE) no han dado muchos detalles sobre el caso específico, pero este tipo de denuncias pone el foco en sus procedimientos.
Qué viene ahora
Ahora mismo, la prioridad es que Justo se recupere. Tiene que recuperar su peso, su movilidad y estabilizar su diabetes, que es seria. La familia, además, quiere seguir denunciando para que algo así no le pase a nadie más.
Habrá que ver si hay alguna investigación más a fondo sobre las condiciones en ese centro migratorio y si toman medidas para que los errores y el maltrato no sigan ocurriendo. El caso sigue dando de qué hablar y deja muchas preguntas en el aire.