¿Se nos lesiona la 'guerrera'? Alina Bárbara López frena por un tropezón, pero la lucha sigue en la ventana
Activista cubana Alina Bárbara López suspende protestas públicas por esguince, pero mantiene reclamo desde su ventana. Planea retomar acciones en junio.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la profesora y activista Alina Bárbara López Hernández tuvo un tropiezo en casa, ¡y de los serios! Se dio un esguince leve en el tobillo mientras cuidaba a su mascota. El médico de la familia le ha recetado unos quince días de reposo y pastillas pa' la inflamación. Pero ojo, ¡que nadie se confunda! Esto no es que la muchacha se rinda, ¡qué va! Es solo una pausa forzada.
¿Dónde y cuándo fue el chasco?
El percance ocurrió tranquilamente en su propia casa, un lugar que uno cree seguro. El detalle fue mientras atendía a su animalito, un momento cotidiano que terminó con una torcedura. La cosa no es pa' tanto, pero el reposo es necesario. Se habla de unos quince días sin poder andar a su ritmo habitual.
¿Y esto por qué nos importa?
Bueno, Alina Bárbara no es una persona cualquiera en Cuba. Ella es conocida por sus protestas cívicas en parques y cerca de edificios del gobierno, donde levanta la voz por los derechos y libertades. Su activismo es seguido de cerca, y que ella tenga que parar, aunque sea un ratito, llama la atención. La gente quiere saber qué pasa con su lucha.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, está Alina Bárbara, que deja claro que esto es un parón temporal y que su reclamo no se detiene. Ella misma ha dicho que su cartel pidiendo la liberación de presos políticos seguirá puesto en la ventana de su casa. Por otro lado, los seguidores en redes sociales le mandan apoyo y admiran su constancia, viendo esto como una reafirmación de su compromiso.
¿Y ahora qué?
Pues ahora toca esperar a que Alina Bárbara se recupere. Ella tiene planes de volver a sus actividades en junio, una vez que el tobillo esté listo. No se sabe si volverá a su punto de siempre o buscará otros lugares, pero lo que sí está claro es que la activista no se va a quedar callada. Habrá que seguir de cerca sus próximos movimientos.