¿Y tú supiste lo de Rodolfo? Cubano en Tapachula pide ayuda para ver a su familia en EEUU

Un cubano en Tapachula, México, busca desesperadamente reencontrarse con sus hijos en Estados Unidos. Un video circula para dar con sus familiares.

¡Qué cosa es esta!

Oye esto pa’ que veas… anda rodando un video por ahí, de esas cosas que te sacan un suspiro, de un cubano que está en Tapachula, allá en México, y la cosa no pinta bien para él. Se llama Rodolfo Ricardo Mejías, de Macaní, Holguín, y está en una situación… bueno, vulnerable, como dicen.

Unos compatriotas suyos, que andan en esas mismas lides migratorias, se las ingeniaron para grabarlo y pedir ayuda, que la gente lo reconozca y pueda darle una mano. Es un llamado que te llega al alma, de esos que te hacen pensar en la familia.

¿Dónde fue que pasó el drama?

Todo este rollo se está desenvolviendo en Tapachula, un punto caliente en Chiapas, México, que es como la antesala para muchos que buscan cruzar pa’l norte. El video, que lo soltó la gente de Nio Reportando un Crimen, es la ventana que tenemos para ver al pobre Rodolfo.

Él mismo, con la voz quebrada seguro, cuenta de dónde es y a quién busca. Imagínate el calor, el ruido, la gente pasando, y él ahí, esperando que alguien lo reconozca de su tierra, de su gente.

¿Y por qué nos importa este cuento?

Porque al final, este Rodolfo somos cualquiera de nosotros, o un primo, o un vecino. Es la historia de tantos cubanos que se tiran al ruedo, se juegan la vida buscando un futuro mejor, y a veces terminan así, solos y con lo puesto.

El asunto es que está enredado en la maraña migratoria, lejos de su gente, y la esperanza es que alguien en Estados Unidos, sus hijos Michel y Rodolfo Ricardo Márquez, o algún otro familiar, vea esto y se mueva.

¿Qué dicen los involucrados?

Bueno, el que habla es Rodolfo, contando su historia y pidiendo que lo escuchen. Los que grabaron el video, los muchachos de Nio Reportando un Crimen, están haciendo su parte, que la noticia corra como pólvora.

Por ahora, no se sabe cómo llegó a esa situación, si fue el camino, si fue algo que pasó al llegar. Lo que sí está claro es que la familia es lo primero y hay que intentar ese reencuentro, o al menos que sepan que está vivo y necesita ayuda.

¿Y ahora qué? ¿Pa’ dónde va la cosa?

La esperanza es lo último que se pierde, dicen. Ahora mismo, todo depende de que ese video llegue a los ojos y oídos correctos. Que los hijos de Rodolfo, allá en Estados Unidos, o algún pariente cercano, lo vean.

Si no es el reencuentro, al menos que sepan cómo está y puedan buscar la manera de ayudarlo a salir de esa situación. Las redes sociales, esa cosa que a veces criticamos, hoy son la única vía para que una historia como esta tenga un final feliz.

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