¿Y a ti qué te contaron? ¡Cubano en el ajo por matar a un dentista en Cancún!

Detienen a cubano en Cancún por asesinato de un odontólogo. Presuntamente vigiló a la víctima antes del ataque, mientras otro implicado habría disparado. El móvil, pasional.

¡Oye esto pa' que veas! Tremendo bochinche en Cancún.

Agarrotaron a un cubano y a otro tipo por un asesinato bien gordo. ¿De quién? De un dentista de esos que se las saben todas, el doctor Jesús Medina Mendoza, al que le decían el "Apache". ¡Imagínate tú!

Dicen los que saben, los de la Fiscalía de Quintana Roo, que este cubano no fue el que apretó el gatillo, pero sí fue el que le echó el cuento a su compinche. ¡Vigilando al pobre hombre como si fuera un espía de novela barata!

¿Dónde fue este disparate y cuándo se armó el relajo?

Todo este lío se armó en Cancún, allá en México. La cosa pasó hace poco, justo cuando el dentista salía de su consultorio, en una plaza comercial de la avenida Tulum. ¡Imagínate la escena!

Los dos presuntos secuaces, uno que le dicen "Pelón" y el cubano identificado como Jordán "N", se juntaron antes en un apartamento para planear la travesura. ¡Como si fueran a robar un banco y no a acabar con la vida de un ser humano!

¿Y a quién le cae arriba este muerto? ¿Por qué está la gente comentando tanto?

Pues mira, a nadie le gusta que le quiten la vida así, de la noche a la mañana. Especialmente a un profesional que estaba haciendo su trabajo, atendiendo a la gente.

La gente está comentando porque esto suena a película de esas de mafia, pero en la vida real. Y además, porque toca las fibras sensibles de la seguridad, de ver quién anda haciendo qué por ahí.

¿Qué dicen las partes? ¿Quién se achaca y quién se defiende?

La Fiscalía dice que el "Pelón" se fue de paciente falso al consultorio, pagó una limpieza dental para espiar al doctor y confirmar que andaba por ahí. ¡Qué frescura!

Después, se puso a esperar como si nada, fingiendo buscar algo en la basura, mientras el cubano, Jordán, le hacía de "halcón", avisándole cuándo el dentista salía. ¡Teléfono pa' ti, teléfono pa' mí!

El "Pelón" se acercó y, ¡pum, pum, pum!, siete balazos. El doctor Medina, según dicen, murió ahí mismo, frente a su carro. La Fiscalía cree que el motivo fue pasional, un lío de faldas, parece. Pero bueno, eso lo dirá la justicia.

¿Y ahora qué se espera? ¿Qué viene en el horizonte?

Pues ahora a esperar. Estos dos están en manos de un juez de control. Él es el que tiene que decir si son culpables o no, si los meten presos de verdad o si salen por la puerta ancha.

Lo que sí está claro es que la ley no se queda quieta y estas cosas, por más escandalosas que sean, tienen que seguir su curso. Veremos qué decide la justicia, porque aquí nadie está condenado hasta que no haya sentencia firme.