¿Cuba se queda a oscuras? Gobierno admite que el país sobrevive a base de 'viejas termoeléctricas, sol y gas'
El Gobierno cubano reconoce que el sistema eléctrico nacional depende de termoeléctricas antiguas, energía solar y gas de Energas, ante escasez de combustible y repuestos.
¿Qué pasó?
El Gobierno cubano ha reconocido por primera vez con tanta franqueza que el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de Cuba está al límite. Han admitido que el país depende de centrales termoeléctricas viejas, de la energía solar y del gas suministrado por Energas. Esto ocurre mientras enfrentan una severa escasez de combustible y de repuestos esenciales.
Esta cruda confesión llega poco después de un nuevo apagón nacional, el quinto registrado en 2026, y el tercero en apenas unas semanas. Confirma la fragilidad de una infraestructura eléctrica que no puede garantizar un suministro estable.
¿Dónde y cuándo?
La situación es crítica en toda Cuba. Las declaraciones del ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, se produjeron tras el colapso del SEN el pasado miércoles 15 de julio de 2026. Este incidente provocó un apagón nacional que afectó a millones de cubanos.
El ministro detalló que el colapso inició con oscilaciones en la red que causaron la desconexión de varias unidades generadoras en cadena. La termoeléctrica Antonio Guiteras, crucial para el país, sufrió un salidero en su caldera durante el evento, y aún se desconoce el tiempo estimado para su reparación.
¿Por qué importa?
Esta situación afecta directamente la vida diaria de millones de cubanos, quienes ya sufren apagones de hasta 20 horas en varias provincias. La dependencia de equipos viejos y la falta de recursos para el mantenimiento ponen en riesgo la estabilidad del suministro eléctrico.
Las dificultades para acceder a piezas y la pérdida de asistencia técnica internacional, atribuidas por el gobierno a las sanciones de Estados Unidos, demuestran la falta de recursos necesarios para una recuperación rápida. La transición energética hacia fuentes renovables, aunque es una apuesta del gobierno, no puede suplir por ahora la capacidad perdida de las termoeléctricas.
¿Qué dicen las partes?
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, ofreció el diagnóstico más explícito. Aseguró que el último apagón no se debió a errores operativos de la Unión Eléctrica. Por otro lado, el gobierno insiste en que las sanciones de Estados Unidos complican el acceso a combustible y repuestos.
Mientras tanto, millones de cubanos lidian con cortes de electricidad constantes. Las declaraciones del ministro evidencian que no hay soluciones inmediatas a la vista para una de las crisis más profundas que atraviesa la isla.
¿Qué viene ahora?
El futuro inmediato del sistema eléctrico cubano es incierto. La reparación de la termoeléctrica Antonio Guiteras es una incógnita. La expansión de parques solares y otras energías renovables es un proceso a largo plazo.
Por ahora, Cuba parece destinada a seguir dependiendo de sus antiguas y desgastadas termoeléctricas, complementadas por la energía solar y el gas de Energas. Los ciudadanos deberán seguir afrontando la inestabilidad del servicio eléctrico hasta que se encuentren soluciones sostenibles.