¿Abuelos en Cuba solos y sin blanca? La crisis aprieta y la ayuda flaquea

Cuba sufre una crisis de soledad y pobreza en adultos mayores, agravada por la emigración y la economía. La ayuda estatal es limitada, y las nuevas medidas buscan paliar la situación.

¡Oye esto pa' que veas!

En Cuba se está cocinando un problema bien gordo: los viejitos se están quedando solos y con poco dinero. Con la gente yéndose y la economía dando tumbos, muchísimos ancianos que viven sin familia aquí, y sin quien les mande un peso desde afuera, la están pasando muy mal.

Y pa' ponerle más salsa, la isla se está poniendo vieja, como dicen. Más del 26% de los cubanos ya pasaron los 60, así que imagínate el panorama. Es como tener un plato lleno, pero sin comida adentro.

¿Dónde está el bochinche y cuándo empezó esto?

Esto está pasando en toda Cuba, pero sobre todo en La Habana, en barrios como Santos Suárez, donde hay gente mayor que ya no puede con el trote. La cosa se pone fea porque los hijos se fueron y los que quedan aquí no siempre dan abasto.

La gente que ayuda, como Elvira, una contadora de 54 años, va después del trabajo y los fines de semana. Les echan una mano con los teléfonos, con las cuentas, con buscar un quilo de arroz o un pomo de aceite que no aparecen.

¿Y a quién le importa este relajo?

Pues mira, esto le cae arriba a los viejitos que no tienen a nadie que les mande un dinerito desde el Tío Sam o la Madre Patria. La gente se queja porque la pensión del Estado no alcanza ni pa' medio comer, y lo que dan en los comedores, arroz con frijoles y a veces un huevito, no es comida pa' un ser humano que necesita vitaminas.

Para los que están mal de salud, esto es un golpe doble. Así que sí, importa y mucho, porque son nuestros viejos los que están sufriendo en silencio.

¿Qué dicen unos y otros?

Por un lado, los familiares y vecinos como Elvira están haciendo lo que pueden, metiendo el hombro para ayudar a estos abuelos olvidados. Son la verdadera red de apoyo.

Por otro lado, el gobierno cubano dice que está moviendo ficha. Ahora permiten que haya hogares de ancianos y casas de abuelos privadas. Dicen que el 10% de los cupos van a ser pa' los más necesitados, los que no tienen quién les mire.

El Ministerio de Salud Pública anda diciendo que la idea es dar más opciones pa' que los viejos que viven solos tengan dónde estar y quién los cuide, con seguimiento médico y todo.

¿Y ahora qué? ¿Qué va a pasar?

Bueno, mientras esas casas privadas abren sus puertas y se organizan, miles de abuelos siguen en su lucha diaria contra la soledad y la falta de lo más básico. Para los que no reciben ni un peso de afuera, la ayuda del Estado es como un caramelo en un día de lluvia: alivia un poco, pero no resuelve el problema de fondo.

Hay que ver cómo funcionan esas nuevas casas de abuelos y si de verdad van a ayudar a que nuestros mayores vivan con un poquito más de dignidad. Por ahora, la crisis aprieta y muchos siguen en el limbo.