¿Apagones hasta las cachas? Cuba se ahoga en la oscuridad eléctrica

Cuba enfrenta apagones masivos con déficits eléctricos que superan los 1.800 MW por averías y falta de capacidad en termoeléctricas.

¡Oye esto pa' que veas! Cuba en oscuro total

La cosa se pone fea, fea, en Cuba con la luz. Este viernes, el país se prepara pa' otra noche de apagones de esos que te sacan de quicio. Dicen que el déficit eléctrico va a pasar de los 1.800 megavatios, y eso es un montón de luz que no llega a ningún lado.

La Unión Eléctrica soltó el dato y tiene a todo el mundo con el Jesús en la boca. Es que la generación de electricidad está en el suelo y no da abasto para tanta demanda.

¿Dónde fue la luz y cuándo se fue?

Pues mira, la cosa está mala en toda la isla. La salida imprevista de varias termoeléctricas importantes, como la de Santa Cruz y la de Renté, ha puesto el sistema contra la pared. Esto pasa porque las máquinas están viejas, se averían fácil y las que quedan tienen que trabajar al límite.

Anoche mismo, el déficit llegó casi a los 1.900 megavatios. Y por la mañana, la disponibilidad no llegaba a 1.400 MW cuando la demanda estaba por las nubes, sobre los 2.770 MW. O sea, más de la mitad del país sin luz desde temprano.

¿Y esto a quién le cae arriba?

A todo el mundo, mi socio. A ti, a mí, al que tiene un negocito, al que quiere cocinar algo… ¡a todos! Con apagones de más de diez horas diarias, se daña la comida, no sale el agua y los negocios se paran en seco.

La gente está harta de no tener luz. La energía solar ayuda un poquito de día, pero en cuanto cae el sol, vuelve el drama. Y la economía sufre porque nada funciona bien sin electricidad.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

La Unión Eléctrica, que son los que mandan en esto, dicen que son averías imprevistas y que están trabajando pa' resolver. Reconocen que la energía solar ayuda, pero no es suficiente pa' suplir lo que fallan las termoeléctricas.

La gente, por su parte, lo que dice es que esto no aguanta más. Denuncian los cortes eternos y cómo afecta su vida diaria. Unos más que otros, pero el malestar es general.

¿Y ahora qué viene?

Pues, a esperar que no se ponga peor. Con las termoeléctricas viejas y rotas, y el consumo subiendo, lo que se ve es más de lo mismo: apagones constantes. Hay que ver si arreglan las máquinas rápido o si el país se queda a oscuras por un buen rato.

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