¡Caballos que caen en la calle! Cuba: Ley de Bienestar Animal, ¿letra muerta?
A pesar de la ley de Bienestar Animal en Cuba, el maltrato y abandono persisten. Caballos colapsan, perros son abandonados y sanciones son débiles.
¡Esto es lo que pasó!
Oye, que la cosa en Cuba no se pone seria con los animales. Cinco años después de que sacaron esa ley, el Decreto-Ley 31 de Bienestar Animal, por todos lados se ven casos de gente maltratando a los bichos o dejándolos botados como si nada. ¡Un desastre!
Por ejemplo, en Holguín, los pobres caballos que usan pa’ jalar carretones ¡se caen en plena calle! Los ves ahí, agotados y flacos, y la gente del barrio dice que eso es cosa de todos los días. Y eso que la ley esa prohíbe las cosas crueles y hasta pone multas.
¿Y esto dónde y cuándo fue?
Los casos más recientes y sonados, como lo de los caballos, se están viendo por ahí en varias provincias, sobre todo en las ciudades donde más se usan para el transporte. Estos caballos se desmayan de la pela y la falta de comida en las calles más transitadas, donde todo el mundo los ve.
Aunque la ley se aprobó en 2021, que dice que los animales sienten y hay que cuidarlos, la realidad es que las denuncias caen en saco roto. No hay quién inspeccione bien, no hay materiales y cuando la gente se queja, las respuestas tardan un mundo.
¿Y por qué nos debe importar esto?
Pues mira, esta ley debería hacer que la vida de los animales en Cuba fuera menos sufrida. Debería servir para que nadie se aproveche de ellos, para que los transporten bien, los vendan con cabeza y no los sacrifiquen como si fueran un trapo viejo.
La gente de a pie está harta de ver animales pasándola mal. Los protectores y los vecinos quieren que las cosas cambien de verdad, que las denuncias sirvan pa’ algo y que no sigamos viendo a los pobres animales en condiciones deplorables.
¿Qué dicen unos y otros?
Los que saben del tema y los que defienden a los animales dicen que la ley es buena, que al menos ya existe un papel que dice que hay que protegerlos. Pero señalan que en la práctica, las cosas se complican por mil lados.
El gobierno, por su parte, parece tener la ley escrita, pero a la hora de aplicarla, se topan con la falta de recursos, la poca preparación de los inspectores y que las multas no llegan o se demoran demasiado. Además, con la economía como está, ni pa’ medicinas y comida de animales hay.
¿Y ahora qué?
Lo que se ve es que el sistema pa’ proteger a los animales en Cuba todavía no arranca de verdad. Tenemos la ley en la mano, pero en la calle la cosa sigue siendo la misma: abandono, maltrato y poca o ninguna sanción efectiva.
Habrá que ver si con el tiempo se ponen las pilas y de verdad hacen que la ley se cumpla, o si seguiremos contando estas historias tristes por mucho tiempo más. Por ahora, la protección animal en la isla está en veremos.