¿Carbón en el salón? ¡Santiago de Cuba se pone creativo con la crisis energética!
Santiago de Cuba residents are making charcoal in the city due to severe energy shortages, turning to old methods to cook their meals amidst rising prices.
Qué pasó
Mira esto pa' que te enteres. En Santiago de Cuba, la cosa se ha puesto tan difícil con la luz y el gas que la gente se está inventando el combustible pa' cocinar. Se han puesto a hacer carbón en plena ciudad, ¡como si fuera el patio de la casa!
Ya no es solo cosa de campo, ¡los hornos de carbón están apareciendo hasta entre los edificios! Están usando la madera que dejó el huracán Melissa, esa que se cayó por allá en octubre del año pasado. La cosa es que si no hay luz, no hay fogón, y si no hay fogón, ¡no hay comida caliente!
Dónde y cuándo
Esto está pasando en varios barrios de Santiago de Cuba, la ciudad oriental del país. Los vecinos, como Eduardo, un chamaquito de 25 años en el reparto José Martí, están montando hornos con lo que encuentran: concreto votado, palos secos, de todo.
La madera la consiguen de los árboles que el huracán Melissa se trajo por el suelo hace rato, como en octubre de 2025. Él mismo dice que nadie le ha explicado nada de reglas pa' hacer esto, y que ante la falta de gas o querosén, pues hay que resolver.
Por qué importa
Bueno, la vaina importa porque la luz se va a cada rato. Hay zonas donde solo dan una o dos horas de electricidad al día. Imagínate cocinar con eso. Así que el carbón se ha vuelto el salvavidas para miles de familias.
Además, el precio se ha subido hasta el techo. Una lata de carbón que antes costaba 200 pesos, ahora te la venden a 800. ¡Y un saco te puede salir en 4.000 pesos! Eso es más que un sueldo mínimo, así que la gente se las tiene que ingeniar para comer.
Qué dicen las partes
Mira, el gobierno, o bueno, el presidente Miguel Díaz-Canel, siempre habla de la 'resistencia creativa', de inventar soluciones. Pero hasta él mismo ha dicho que eso ya no da pa' más, que la cosa está seria.
Por otro lado, está el asunto de que Cuba exporta carbón. ¡Sí, señor! Mientras la gente aquí se las ve negras pa' tener pa' cocinar, el país sigue vendiendo carbón afuera y sacando chavos. Es una contradicción que no se aguanta.
Qué viene ahora
Pues ahora toca ver qué pasa. Eduardo, por ejemplo, no solo va a hacer carbón pa' él, sino que piensa venderle a los vecinos. La gente está reservando ya. Hay que estar pendientes a ver si siguen apareciendo estos hornos improvisados.
La verdad es que después del huracán Melissa, las secuelas se sienten todavía. Muchas casas rotas, y esta crisis de energía que obliga a la gente a ponerse creativa hasta para lo más básico, como hacer la comida. Veremos si alguien pone orden en el asunto o si el carbón artesanal se convierte en la nueva moda en la ciudad.