¿Y el efectivo dónde está? Jubilados en Cuba juran que los bancos amanecen sin un peso

Cubanos, especialmente jubilados, enfrentan colas interminables por falta de efectivo en bancos, con límites de extracción y sistemas colapsados que agudizan la crisis.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! La cosa en Cuba se puso color de hormiga con el efectivo. La gente, sobre todo los jubilados, se las ven negras pa' sacar su cuarto del banco. Se forman unas colas que parecen de otro mundo y al final, a veces, ni les dan el dinero. Es un drama diario.

La falta de billetes en las sucursales bancarias se ha vuelto una pesadilla constante. Lo que debería ser un trámite simple como cobrar la pensión se convierte en una prueba de paciencia y resistencia, bajo el sol y con la incertidumbre pintada en la cara.

Dónde y cuándo

Esto está pasando ahora mismo, en este preciso momento, sobre todo en lugares como San José de las Lajas, pero se repite en muchos otros pueblos. Desde el amanecer ya hay gente pegada a las puertas de los bancos, especialmente del Banco Popular de Ahorro. Son los jubilados, que son los que más sufren, buscando cobrar lo suyo para poder vivir.

El ambiente es de pura tensión. La gente con la esperanza en un hilo, viendo pasar las horas y el sol caer, esperando que les toque el turno y que, por un milagro, haya billetes disponibles en la caja.

Por qué importa

Esto importa porque el dinero es la sangre de la economía, y si no llega a la gente, todo se para. Los jubilados necesitan su pensión para comer, para medicinas, para lo básico. Y si a eso le sumamos que en el mercadito de la esquina o en la bodega te piden el peso en mano, pues imagínate el lío.

El sistema bancario no funciona como debe, y la gente se queda atrapada. Se habla de pagos electrónicos, sí, pero la calle pide efectivo. Es una vuelta de tuerca más en una vida que ya de por sí es complicada para muchos cubanos.

Qué dicen las partes

Bueno, de los bancos dicen que no hay liquidez, que los sistemas se caen por los apagones, que falta personal. Por otro lado, la gente que está en la cola lo que dice es que así no se puede seguir, que es un abuso. Algunos recurren a las transferencias, pero pagando un extra, como una comisión informal, entre un 10% y un 20% del monto, lo que encarece todo.

Oficialmente, parece que el problema es la falta de efectivo y los problemas técnicos. Pero la gente de a pie lo que ve es que no les alcanza y que tienen que buscarse la vida por las malas, pagando más por su propio dinero.

Qué viene ahora

Lo que viene ahora es más de lo mismo si no se atacan las causas de fondo. Los expertos hablan de que esto es reflejo de una crisis más grande en el país: se produce poco, la inflación se dispara y las divisas escasean. Mientras eso no se arregle, la gente seguirá deambulando por los bancos, preguntándose cada mañana si habrá o no habrá efectivo. Es una incógnita que marca el día a día.

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