¿Y el petróleo pa' cuándo? AMLO y Cuba se dan la mano para resolver la crisis de apagones en la isla

México y Cuba colaboran para reactivar el envío de petróleo a la isla, buscando aliviar la severa crisis energética y los apagones que afectan a la población cubana.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que en Cuba, con tanto apagón que tiene a la gente en tinieblas, se pusieron las pilas y buscaron ayuda. ¿Y quién creen que les va a echar una mano con el petróleo? ¡Nada menos que México! La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, soltó la sopa: están hablando con La Habana para que les manden crudo otra vez. ¡Imagínate, la noticia que corre como pólvora por las esquinas!

Esto no es de ahora, que se sepa. Los dos países tienen sus pactos, y México ha estado mandando hasta ayuda humanitaria, que falta hace, con la cosa tan difícil allá.

¿Dónde y cuándo se cocinó este acuerdo?

Pues mira, las declaraciones de la presidenta salieron hace poco, justo después de que llegó un barco ruso con petróleo, algo que hasta Estados Unidos tuvo que permitir, ¡imagínate la cosa! Ese barco atracó en Matanzas, y la verdad, deja claro que Cuba no puede sola con el combustible. La crisis energética lleva meses dándole guerra a la isla, y eso ha causado apagones largos, servicios que no funcionan y un gentío disgustao.

La cosa es que esta cooperación entre México y Cuba es vieja, de esos acuerdos que se activan cuando la cosa se pone fea. Pero que ahora manden petróleo, con el lío que tiene el modelo económico cubano, ¡eso sí que es noticia!

¿Y esto a quién le cae encima? ¿Por qué nos importa?

Bueno, a nadie le gusta estar a oscuras o sin poder prender un ventilador en este calor. Los apagones en Cuba son un problemón que afecta a todos: la comida se daña, la gente no puede hacer sus cosas, y el malestar va creciendo. Que México mande petróleo es un respiro, pero no es la solución definitiva para un sistema que, seamos sinceros, no da más por sí solo.

La gente habla de esto porque, al final, la energía es vida. Sin ella, todo se paraliza. Y si los aliados de Cuba tienen que andar pidiendo permiso para mandarles combustible, pues la situación se ve cuesta arriba.

¿Qué dicen las partes? ¿Quién habla?

Por un lado, está la presidenta Sheinbaum, que dice que están trabajando en reactivar los envíos de petróleo, como parte de la ayuda y los acuerdos que tienen. Por otro, está el gobierno cubano, que supongo que está más que contento con cualquier gota de combustible que les llegue. Lo que sí se sabe es que hace poco autorizaron que un buque ruso atracara, y hasta Moscú dice que va a seguir apoyando a Cuba.

Antes, México y Venezuela eran los que más mandaban. Pero con las presiones de Estados Unidos, sobre todo en tiempos de Trump, esos envíos bajaron un montón. Así que ahora, hasta la llegada de petróleo ruso es un evento, y demuestra que hasta los amigos de Cuba tienen que bailar al son que les toquen afuera.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene después de esto?

Pues mire usted, mientras el gobierno cubano busca ayuda fuera, dentro de la isla la cosa sigue como va: apagones y escasez. Las promesas de ayuda internacional suenan bien, pero no siempre se traducen en que la gente pueda prender la luz sin miedo. Habrá que ver si este envío de petróleo de México, y el apoyo de Rusia, son solo un parche o si realmente ayudan a que la isla respire un poco.

Lo que sí está claro es que la situación energética en Cuba es un rompecabezas gigante, y las piezas se mueven al ritmo de la política internacional.

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