¡Zafarrancho en el Congreso! España le da la espalda a los derechos humanos en Cuba
El Congreso español votó en contra de una propuesta para reforzar el seguimiento de derechos humanos en Cuba, generando debate entre partidos políticos.
¡Qué Fiasco en el Congreso!
Oye esto pa' que veas la cosa. Resulta que el Congreso de los Diputados en España se juntó y dijo que NO a una propuesta que buscaba meterle el ojo a cómo andan los derechos humanos allá en Cuba.
La vaina se puso tensa y al final, con 18 votos en contra, 17 a favor y dos abstenciones, la iniciativa se quedó en el aire.
¿De qué iba el cuento?
Imagínate, el Partido Popular (PP) fue el que trajo esta movida. Quería que el Gobierno de Pedro Sánchez se pusiera más vivo, le diera seguimiento a la situación de los derechos humanos en la isla. Le daban un toque especial a las mujeres que defienden estos derechos, a los activistas y a los periodistas, que son los que más sufren.
Además, pedían que se condenara internacionalmente el sistema político cubano y que se usaran las vías de cooperación para darle un empujoncito a la sociedad civil independiente de Cuba.
¿Y las opiniones? ¡Un Meneo!
El debate fue un verdadero bochinche. El PP decía que había que visibilizar lo que pasa con ciertos grupos allá. Hasta Vox se sumó, tirando dardos a las iniciativas internacionales que, a su juicio, no pintan la realidad del país.
Pero el Partido Socialista (PSOE) votó en contra. Dijeron que la propuesta era más bien para meterle política al Congreso sobre Cuba, algo que el Ejecutivo ha intentado evitar últimamente.
La coalición Sumar también le dio pa'trás. Su gente cuestionó hasta el lenguaje del texto y le tiró un rounds a la política exterior de Estados Unidos.
¿Y ahora qué?
Como era una proposición no de ley, esto no obligaba a nadie a hacer nada. Pero bueno, la discusión dejó claro que hay un maremoto de diferencias entre los grupos españoles sobre cómo tratar a Cuba y el tema de los derechos humanos.
Al final, la noticia es que el Congreso español, con este voto, no va a mover un dedo por la propuesta presentada. La pelota, o mejor dicho, la ausencia de pelota, se queda en el tejado.