¿Qué pasa en Cuba? ¡La alcaldesa de Miami dice que ni hablar de los Castro mandando!

Alcaldesa de Miami rechaza que el poder en Cuba pase a familiares de los Castro, exigiendo un cambio liderado por la sociedad civil y no por estructuras de poder existentes.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que la cosa se pone caliente en Miami con lo de Cuba. La alcaldesa del condado, Daniella Levine Cava, salió a dar el grito al cielo. Dijo clarito: ¡nada de que la familia Castro siga mandando en la isla! Esto viene porque por ahí andan diciendo que gente del gobierno de Estados Unidos se ha estado reuniendo con un nieto de Raúl Castro, al que le dicen 'El Cangrejo'. La alcaldesa no se anda con rodeos y mandó un video diciendo que eso de cambiar la cabeza pero dejar la misma familia en el poder no es un cambio de verdad, ¡qué va!

La noticia salió por unos medios como Axios y Miami Herald, que contaron que estas reuniones pasaron en febrero, por Saint Kitts, en un encuentro del CARICOM. Pero Levine Cava está preocupada y repite que si de verdad se quiere un cambio en Cuba, tiene que ser la gente de la calle, la sociedad civil, la que lleve las riendas, no los que ya están en el poder.

¿Dónde y cuándo se oye este bochinche?

Todo este lío se destapó a finales de marzo de 2026. Las declaraciones de la alcaldesa Levine Cava se hicieron a través de un video en la red social X. Las reuniones que prendieron la mecha, según dicen, ocurrieron en febrero de 2026 en Saint Kitts, en una reunión de la Comunidad del Caribe (CARICOM).

Los que supuestamente se reunieron con el nieto de Raúl Castro fueron asesores del secretario de Estado Marco Rubio. Por el lado cubano, el presidente Miguel Díaz-Canel confirmó a mediados de marzo que sí ha habido contactos con Washington, y que él mismo y Raúl Castro están al frente de esas conversaciones. Se habla de que este nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias 'El Cangrejo', ha estado apareciendo en reuniones importantes en La Habana, aunque no tenga un cargo oficial.

¿Y por qué esto importa tanto?

Bueno, esto importa porque Miami es el corazón de la diáspora cubana. ¡Imagínate! La gente de allá ha sufrido décadas de represión, y oyen hablar de que la misma gente o sus familias podrían seguir al mando, pues ¡se les revuelve el estómago! Levine Cava lo dijo bien claro: un cambio de verdad en Cuba tiene que incluir cosas como soltar a los presos políticos, que la gente tenga acceso a lo básico y que se respeten sus libertades. No se trata de un simple cambio de cara, sino de un giro completo.

Además, esto se da en un momento en que Cuba está pasando por un momento económico difícil. Hay apagones, escasez de todo, y cada vez más gente se va de la isla. Así que cualquier rumor de cómo se maneja el poder o si hay negociaciones, pues levanta ampolla y mucha gente en Miami está pendiente de que sea un cambio real y no más de lo mismo.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Por un lado, la alcaldesa Daniella Levine Cava está firme en que cualquier transición en Cuba debe ser liderada por la sociedad civil y no por estructuras ligadas al poder actual. Pide condiciones como la liberación de presos políticos y garantías de libertades civiles.

Por otro lado, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel ha confirmado los contactos con Washington, liderados por él y Raúl Castro. Fuentes indican que Rodríguez Castro, 'El Cangrejo', ha estado presente en reuniones de alto nivel a pesar de no tener un cargo oficial.

Legisladores en Estados Unidos, como el congresista Mario Díaz-Balart, también se oponen a cualquier negociación que beneficie a la dirigencia cubana. En resumen, la postura desde Miami es de rechazo a que la familia Castro siga controlando el poder, exigiendo un cambio profundo.

¿Y ahora qué se espera?

Pues el panorama está en el aire. Lo que está claro es que desde Miami se mira con lupa cualquier movimiento que no signifique un cambio real para el pueblo cubano. La alcaldesa y otros legisladores están pidiendo que cualquier transformación incluya derechos humanos y libertades.

Habrá que seguir de cerca si estas conversaciones, si las hay, van en serio o son solo para ganar tiempo. Lo que sí parece seguro es que la presión de la diáspora y de los políticos en Miami no va a parar hasta que vean un cambio de verdad en la isla, un cambio que salga de la gente y no de los mismos apellidos de siempre.

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