¿Chelista de Gran Teatro a Tocar por las Esquinas? ¡El Arte Cubano se Ahoga en la Misma Isla!

Exchelista principal del Gran Teatro de La Habana toca en la calle por falta de reconocimiento y sueldo irrisorio, evidenciando la crisis artística en Cuba.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas la cosa! Rolando Borrero Oviedo, un chelista que puso el alma en el Gran Teatro de La Habana por 15 años, ¡y fue primer chelista por siete!, ahora tiene que tocar en la calle Sociedad por unas propinas. ¡Así como lo oyes!

Esto es la prueba de que en Cuba, a veces, el arte de verdad no tiene ni el respeto ni el billete que merece.

Dónde y cuándo

La historia de Rolando salió a la luz este jueves 29 de octubre de 2026. El escenario ahora es la calle, en La Habana, lejos de los aplausos del Gran Teatro «Alicia Alonso».

Todo esto pasa porque después de 15 años tocando, hasta en los papeles importantes del ballet, le negaron una subida de categoría y le pidieron audicionar de nuevo. ¡Imagínate el bochorno!

Por qué importa

Esto no es solo la historia de un músico. Es el reflejo de que el sistema cultural cubano tiene unas paradojas que no se aguantan. El que toca música clásica, que es una cosa seria, se gana un billete mínimo, mientras que el de la música popular se da la vida.

Siendo el primer chelista de una orquesta que podría estar en cualquier parte del mundo, aquí en Cuba, con los ajustes de 2026, el sueldo es una miseria: unos 8,500 pesos, que en la calle se convierten en 11 o 12 dólares. ¡Pa' comer, no pa' vivir!

Qué dicen las partes

Pues mira, la noticia corrió como pólvora, y figuras como Randy Malcom, Rodney Barreto y el bailarín Fredy Clan se solidarizaron, lamentando cómo se trata a los artistas.

Por otro lado, la orquesta donde él estaba, al parecer, estaba quieta en la isla, mientras que los directivos y bailarines se iban de gira. ¡Un descaro!

Qué viene ahora

La situación de Rolando Borrero es un síntoma de una crisis más grande que está afectando a la danza y las artes en Cuba. Se están cancelando eventos y muchos profesionales se están yendo.

Habrá que ver si esto sirve de algo o si se queda solo en un lamento más. Lo que está claro es que el talento cubano pide a gritos un mejor trato.