¡Adiós, inversión! Guaguas del 'por una ciudad mejor' se pudren en La Lisa
Decenas de ómnibus estatales se deterioran en San Agustín, La Habana, evidenciando el avanzado estado de abandono de una significativa inversión en transporte público.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas… unas fotos que andan rodando por ahí tienen a la gente comentando. Muestran un cementerio de guaguas estatales allá en San Agustín, La Lisa. ¡Un montón de ómnibus, la mayoría pa’ el desguace, cogiendo sol y agua! Parece que lo que un día fue una inversión millonaria se convirtió en chatarra.
- Decenas de ómnibus estatales en avanzado estado de deterioro.
- Vehículos parcialmente desmantelados, sin cristales ni partes de la carrocería.
- Algunos aún conservan mensajes como "METROBUS… por una ciudad mejor", ¡qué ironía!
Dónde y cuándo
Esto se ve en San Agustín, un barrio del municipio La Lisa, en La Habana. Las fotos las soltó un tal Erlan Pupo Carmenaty en un grupo de Facebook, y la vaina es que ahí están las guaguas, rodeadas de monte y basura, un cuadro bien triste.
No se sabe exactamente cuándo empezaron a acumularse o cuánto tiempo llevan ahí paradas, pero el estado en que se ven las fotos es de abandono total. Se ven las filas de vehículos hechos trizas, un drama para cualquiera que necesite moverse por la ciudad.
Por qué importa
Esta vaina importa porque es el transporte público, ¡la sangre que mueve La Habana! Imagínate tener que ir pa’l trabajo, pa’ la escuela o pa’l médico y que no haya cómo llegar. Esa es la realidad de muchos, y ver las guaguas así, hechas pedazos, es ver la dificultad hecha metal.
Es un reflejo de cómo se van perdiendo los recursos y cómo las soluciones que debían ser para el pueblo terminan siendo un dolor de cabeza. La gente anda a la desesperada buscando cómo moverse, y estas imágenes duelen porque muestran lo que pudo ser y no es.
Qué dicen las partes
Pues mira, quien subió las fotos, Erlan Pupo Carmenaty, soltó un comentario que lo dice todo: "Lo que queda de lo que un día fue una gran inversión". ¡Directo al grano! El periodista Mag Jorge también se hizo eco, diciendo que esto es "un reflejo de las dificultades del sistema estatal para mantener en funcionamiento su parque automotor".
Por otro lado, no hay información oficial del gobierno sobre cuántas guaguas son, por qué están ahí o si hay planes para ellas. Es el silencio oficial ante un desastre visible. Lo que sí se sabe es que la falta de piezas, combustible y mantenimiento es el pan de cada día para mantener las pocas guaguas que quedan andando.
Qué viene ahora
Lo que se ve es que la situación del transporte en La Habana sigue enredada. Estas guaguas, que seguro costaron mucho, ahora son un monumento al abandono. Habrá que ver si alguien se anima a recuperar alguna, o si simplemente seguirán ahí pudriéndose.
Lo cierto es que la flota de transporte urbano sigue necesitando un milagro o, por lo menos, un plan serio de mantenimiento y renovación. Mientras tanto, la gente seguirá resolviendo como pueda, esperando que algún día el viaje sea menos complicado.