¿Se le va el Congreso a Trump? Carreras apretadas a días de las elecciones en EE.UU.

A cuatro días de las elecciones legislativas de EE.UU., las encuestas muestran un Senado muy disputado, con demócratas buscando la mayoría y republicanos defendiendo su control en estados clave.

¡Oye esto pa' que sepas lo que está pasando en los Yankis!

Mira, a solo cuatro días de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, el asunto del Senado en Estados Unidos está que arde. Las encuestas andan diciendo que las carreras están más apretadas que un mamey en diciembre. ¡Unos sondeos dan ventaja a los demócratas hasta en sitios que uno pensaba que eran bien republicanos!

Pero ojo, que otros números dicen lo contrario y nadie sabe pa' dónde va a caer la chismosa esa de la balanza. Lo seguro es que la pelea por quién manda en el Senado va a estar buena hasta el final del mandato de Donald Trump.

¿Y dónde es el bochinche y cuándo se decide esto?

Todo esto se sabrá el próximo 3 de noviembre, cuando se renueven todos los curules de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 puestos del Senado. Ahora mismo, los republicanos tienen 53 senadores y los demócratas, con sus amigos, suman 47. Para que los demócratas se queden con la mayoría, tienen que ganar mínimo cuatro escaños más, sin soltar los que ya tienen.

Hay estados que tienen a todo el mundo con el Jesús en la boca. En Texas, por ejemplo, una encuesta de CNN pone al demócrata James Talarico por encima, pero otra de Quantus Insights dice que el republicano Ken Paxton va ganando por un pelito. ¡Un relajo!

¿Y a quién le cae esta vaina encima? ¿Por qué nos debe importar?

Bueno, si los demócratas logran controlar alguna de las cámaras del Congreso, le pueden poner un freno mayor a las decisiones de la Casa Blanca. Imagínate, controlar al presidente es como querer que un toro bravo no embista; si no tienes quien lo sujete, se arma el lío.

Las encuestas por ahora están divididas, pero lo que sí es cierto es que esto puede cambiar el panorama político en Washington por completo. ¡Hay que estar pendiente!

¿Qué dicen las partes involucradas?

Unos dicen una cosa, otros dicen otra. Los republicanos defienden sus puestos con uñas y dientes, mientras los demócratas ven una oportunidad de oro para meterse en el juego de poder. Las encuestas muestran la disputa, pero la verdad solo la sabremos cuando se cuenten los votos.

Hasta los políticos están con los nervios de punta, porque saben que su futuro depende de estos resultados. Es un tira y afloja constante.

¿Y ahora qué se espera? ¿Qué viene pa'lante?

Lo que está claro es que los próximos días van a ser de mucha tensión. El resultado final va a determinar la fuerza con la que Trump podrá o no impulsar su agenda. Si los demócratas se salen con la suya, el camino se le pondrá cuesta arriba.

Hay que ver qué pasa con los votos. Por ahora, es una incógnita que solo se resolverá el día de la elección. Lo que sí es seguro es que Washington va a temblar un poco con este cambio de equilibrio.