¿Qué desorden es ese en San Luis? ¡Colas de ETECSA se prenden fuego!

Caos en San Luis, Santiago de Cuba, por colas de ETECSA genera disputas entre vecinos y desorganización ante la falta de control oficial. ¡Un bochinche total!

¡Oye esto pa' que veas lo que se formó!

En San Luis, por allá por Santiago de Cuba, se armó un bochinche del bueno con las colas de ETECSA. La cosa se puso caliente pa' comprar líneas de móvil, y el desorden se apoderó de la gente.

Según cuentan los que estaban allí, ¡había hasta tres colas juntas! Cada una con su lista y su responsable, pero de los que se inventaban en el momento, sin que nadie del gobierno les diera permiso oficial. Imagínate el lío: gente peleando, empujones, y hasta intentaron tumbar la puerta de la oficina. ¡Un teatrito montado por la falta de un plan! (Fuente: Periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada)

¿Y esto dónde y cuándo pasó la cosa?

Todo este relajo ocurrió hace poco en el municipio de San Luis, en Santiago de Cuba. El sol pegaba, el calor se sentía, y la desesperación de la gente por conseguir una línea de teléfono se sentía en el aire. El ruido de las discusiones y la tensión eran palpables.

Era un día cualquiera, pero se convirtió en un campo de batalla por un servicio que todos necesitan. La falta de organización era evidente, y la ausencia de una autoridad que pusiera orden era clara.

¿Y a quién le cae arriba este problema?

Pues mira, esto le cae encima a todo el que quiere tener un teléfono móvil en Cuba y no puede. Le cae a la gente que se pasa horas en una cola, para al final no llevarse nada. Le cae a los que ven cómo otros se cuelan o cómo el servicio no llega para todos.

Lo que cambia es que la gente se harta. Se harta de la desorganización, se harta de la falta de respuestas, y se harta de que las cosas no funcionen como deben. Por eso se forman estas discusiones, porque el malestar se acumula y explota.

¿Qué dicen los que tienen que ver con esto?

Por un lado, está ETECSA, que supuestamente ofrece el servicio. Pero ante este lío, no se les ve organizando nada. La gente dice que no hay control oficial, y eso es lo que alimenta el desorden.

Luego están los vecinos, los ciudadanos que se ven envueltos en estas peleas. Unos defienden su turno, otros reclaman justicia, y al final, todos están molestos. Las redes sociales se llenan de quejas sobre el acceso a los servicios, los precios y las medidas comerciales de la empresa.

¿Y pa' cuándo se espera que se arregle esto?

Pues mira, mientras no haya una organización seria y un control efectivo, esto va a seguir pasando. Lo que se espera es que las autoridades tomen cartas en el asunto y pongan orden en las colas, que den una explicación clara y que busquen soluciones reales.

Hay que estar pendientes a ver si ETECSA aprende la lección y mejora la distribución de sus líneas. Mientras tanto, habrá que seguir viendo cómo se resuelve este cuento, que parece no tener fin a la vista.

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