¡Candidato a Congreso de EE.UU. se registra como espía de Cuba! ¿Qué te parece esta vaina?
Republicano Vic Mellor se inscribe como agente de Cuba ante el Departamento de Justicia de EE.UU. tras dialogar con funcionarios del régimen y el nieto de Raúl Castro.
¡Qué pasó!
Oye esto pa' que veas… ¡Un candidato republicano que aspira a ser congresista por Rhode Island, el tal Vic Mellor, se metió en un bochinche de los buenos! Resulta que el hombre se registró oficialmente como agente extranjero de Cuba ante el mismísimo Departamento de Justicia de Estados Unidos. ¡Sí, como lo oyes! Todo esto después de que se destapara que se estaba codeando y hablando con gente del régimen cubano, incluyendo a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, el nieto de Raúl Castro, ¡imagínate tú!
Los papeles dicen que el señor Mellor se sentó con funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y otros entes del gobierno. ¿Y de qué hablaban? Pues de cómo comunicar mejor entre Cuba y Estados Unidos, de estrategias para las redes sociales y hasta de cómo achicar las diferencias culturales entre los dos países. ¡Hasta se inventó un video pa' explicar los malentendidos culturales, aunque él dice que no le pagaron nada ni tenía contrato formal!
¿Dónde y cuándo pasó esta locura?
Esto está pasando en Estados Unidos, específicamente en Rhode Island, donde Vic Mellor quiere un puesto en el Congreso. El registro ante el Departamento de Justicia se dio a conocer hace poco, desatando tremenda polémica. Mellor ha viajado a Cuba un par de veces últimamente y planea volver, según él, como ciudadano privado y sin representar a nadie del gobierno de su país.
El asunto se pone más caliente porque este registro surge en un momento de tensión entre ambos países. ¡Ah! Y pa' ponerle la guinda al pastel, el Departamento de Justicia acaba de acusar a Raúl Castro y otros jerarcas cubanos por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, donde murieron compatriotas suyos.
¿Y por qué esto nos importa?
Pues mira, esto cae como bomba en plena campaña electoral. Un candidato federal inscrito como agente de una dictadura extranjera… ¡eso no se ve todos los días! El congresista demócrata Seth Magaziner, que es el que está ahora en el puesto que Mellor quiere, ya salió a decir que alguien así no debería representar a nadie en el Congreso. ¡Tremendo lío!
Mellor, por su parte, se defiende diciendo que el diálogo es mejor que el aislamiento y que sus conversaciones son más con el nieto de Raúl que con el exmandatario. Pero ojo, el Departamento de Estado ya aclaró que el señor Mellor no tiene permiso pa' hablar ni actuar en nombre del gobierno de EE.UU. y que sus gestiones son puramente personales. ¡Esto está que arde y va pa' largo!
¿Qué dicen las partes involucradas?
Por un lado, tenemos a Vic Mellor, el candidato republicano, quien asegura que sus intenciones son promover futuras oportunidades comerciales para su estado de Rhode Island en caso de que las relaciones entre Washington y La Habana mejoren. Él insiste en que sus contactos son para beneficiar a las empresas y trabajadores de su tierra.
Por otro lado, el congresista demócrata Seth Magaziner ha sido muy crítico, cuestionando directamente el registro de Mellor como agente de Cuba y sugiriendo que tal afiliación lo descalifica para representar a los ciudadanos en el Congreso de Estados Unidos.
El Departamento de Estado de EE.UU. ha intervenido para aclarar que Mellor actúa por cuenta propia y no representa al gobierno estadounidense en sus tratos con Cuba. Mientras tanto, figuras importantes del gobierno cubano, como Raúl Guillermo Rodríguez Castro y funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores, han estado en comunicación con Mellor, según los documentos registrados.
¿Y ahora qué se espera?
Pues mira, el panorama está bien revuelto. Lo que está claro es que este caso va a seguir dando de qué hablar en plena campaña electoral en Rhode Island. La gente se pregunta hasta dónde llegan estos contactos y qué implicaciones políticas reales tienen para un candidato federal.
Habrá que seguir de cerca cómo se desarrolla toda esta historia, qué dice el Departamento de Justicia y qué reacciones surgen tanto en Cuba como en Estados Unidos. Esto apenas empieza y ya huele a escándalo y a mucho debate sobre las relaciones entre ambos países.