¡Cuidado, la Seguridad del Estado te tiene en la mira si vas pa' la fiesta de los yanquis!
Cuba's State Security allegedly blocked dissidents, journalists, and activists from attending a US Independence Day reception in Havana through threats and surveillance.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que el gobierno cubano no quería que nadie de los que critican se enterara de la fiesta de independencia de los Estados Unidos. Los activistas, periodistas y opositores andan diciendo que la Seguridad del Estado se puso las pilas, ¡un operativo de novela! Según ellos, querían meterle candela para que nadie llegara a la recepción que montó la embajada de los yanquis aquí en La Habana.
Y es que no es paja de coco, porque varios invitados contaron que desde un día antes, ¡zas!, que si amenazas, que si te citan en la policía, que si te vigilan hasta pa' ir al baño, que si no puedes salir de casa. ¡Un bochinche del tamaño de un buque!
¿Y eso dónde y cuándo fue la cosa?
Todo este lío se destapó este jueves, 2 de julio de 2026, justo cuando se acercaba el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. La cosa es en La Habana, en la casa del jefe de la misión diplomática gringa.
La activista Rosa Rodríguez, por ejemplo, dijo que los de la Seguridad del Estado se plantaron en su casa y le dijeron clarito: "Ni se te ocurra salir de tu casa en La Lisa". ¡Imagínate! Prácticamente la tenían de rehén en su propio barrio, con la advertencia de que si se movía, ¡iban a caer medidas severas encima!
¿Y por qué importa esto en la calle?
Bueno, esto importa porque, según los que se quejan, es una clara violación de sus derechos. Aquí en Cuba, parece que ir a una fiesta de una embajada extranjera o expresar ideas diferentes te pone en la mira.
Los que andan denunciando esto sienten que no los dejan ni respirar. Que si quieres ir a un evento, que si quieres hablar con alguien de afuera, ¡todo te lo complican! Es como si no quisieran que se sepa lo que pasa o lo que otros países celebran.
¿Qué dicen las partes?
Los activistas y opositores están que trinan. Dicen que es pura represión y que no los dejan ni para atrás ni para adelante. La periodista Yoani Sánchez contó que tenía a los agentes parados en la puerta de su edificio, ¡como si fuera una delincuente, para que no saliera!
Mario Alberto Hernández Leyva, que ya estuvo preso, dijo que lo citaron en Marianao después de que le mandaron la invitación. Y en Pinar del Río, otros cuentacuentos denunciaron que les dijeron que mejor no se fueran pa' La Habana. ¡Unos hasta quieren irse igual a ver qué pasa!
Organizacones de derechos humanos por fuera dicen que esto es lo de siempre: vigilancia, arrestos y que no te dejen mover, para que no vayas a ningún sitio o hables con quien no debas.
¿Y ahora qué?
Pues mira, lo que se ve venir es que esto va a seguir. Si hay un evento importante o una fecha que al gobierno no le gusta, seguro van a intentar ponerle trabas a la gente. Lo que hay que ver es hasta dónde llega todo esto y si la gente se cansa y dice "¡Basta ya!".
Mientras tanto, los que tienen que seguir de cerca son a los activistas y periodistas, a ver si logran moverse libremente o si siguen con las mismas medidas encima. ¡La cosa está que arde!