¿Y el café pa' cuándo? ¡Ocupan camión con más de cien sacos en Las Tunas!

Autoridades en Las Tunas confiscaron un camión con más de 100 sacos de café ocultos, evidenciando desvíos en medio de la escasez.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas la que se formó en Las Tunas! Las autoridades se fajaron y le cayeron arriba a un camión que venía cargado hasta los dientes. Parece que el que andaba al volante quería hacer su agosto y se traía un problemón de Santiago de Cuba.

Al bulto, le mezclaron más de 100 sacos de café con otros de carbón vegetal. ¡Imagínate el tinglado! Un intento bien burdo de disimular la mercancía, como si nadie se fuera a dar cuenta del aroma o del peso.

Dónde y cuándo

Todo este bochinche ocurrió hace poco, en el mismo corazón de Las Tunas, justo en un punto de control. El camión, que venía rodando desde Santiago de Cuba, fue interceptado por la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) cuando pasaba por ahí.

El aire estaba caliente, normal, uno nunca sabe con qué se va a encontrar en la carretera. La tensión se sintió cuando los policías le pidieron al chofer que abriera el compartimiento.

Por qué importa

Esto no es un detallito, mi gente. Vuelve a poner el dedo en la llaga de lo que pasa siempre aquí: que lo que es del pueblo, a veces se lo tripa gente que se cree muy lista.

Mientras uno anda loco buscando un poquito de café en la bodega, que a veces ni aparece, resulta que hay cargamentos enteros dando vueltas por ahí, desviados. ¡Y el café es sagrado pa' nosotros!

Qué dicen las partes

Bueno, del chofer detenido no han soltado prenda, ni del destino final del café. Lo que sí se sabe es que el cargamento era gordo, así que no era un gustico de nadie.

Por otro lado, el discurso oficial, ese que siempre culpa al bloqueo y a los yanquis, choca con estas realidades. Aquí, parece, los problemas son más de adentro, de cómo se organizan las cosas y de quién pone orden.

Qué viene ahora

Pues ahora toca esperar. A ver si cae el telón sobre esta historia y se sabe quién estaba detrás de este negocio. Lo que sí está claro es que la gente va a seguir pidiendo café, y las autoridades van a tener que seguir fajándose pa' que lo que es del pueblo, llegue al pueblo.

Hay que ver qué pasa con los controles y si esto sirve de escarmiento. Porque mientras tanto, el café sigue faltando y la gente se las tiene que arreglar como pueda.

Más noticias