¡A Camilita la tienen Vigilada! ¿Por qué el Régimen le Cierra el Paso?
Periodista Camila Acosta reporta vigilancia policial en su hogar en La Habana. Desconoce el motivo, pero coincide con anuncio de nuevas medidas migratorias.
¿Qué pasó?
Oye, que la periodista Camila Acosta se levantó este martes 5 de mayo de 2026 con una sorpresa bien fea en la puerta de su casa. ¡Toda una patrulla de la policía y un agente de esos de la Seguridad del Estado en plena esquina!
La cosa fue desde tempranito, y la muchacha, que escribe para CubaNet, se quedó helada, sin entender por qué tanto despliegue. ¡Una operación que ella misma tildó de arbitraria y sin ton ni son!
¿Dónde y cuándo?
Esto fue en La Habana, justo en la esquina donde vive la colega. El operativo amaneció con ella el martes 5 de mayo de 2026, dándole los buenos días con sirenas y caras largas.
El ambiente, te imaginas, tenso. Un despliegue que no es normal, y ella sin saber para dónde mirar ni qué pensar.
¿Por qué importa?
Pues mira, este asunto no es un simple chisme de barrio. La cosa se pone caliente porque Acosta es periodista independiente, y ya tú sabes cómo ponen las cosas por allá cuando les da la gana.
Además, justo ese día se anunciaban nuevas medidas sobre migración, como si quisieran tener a todo el mundo bajo la lupa, o para que nadie se enterara de lo que están cocinando.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, está Camila, que lo contó todo en redes sociales, más indignada que otra cosa, diciendo que no entiende el motivo y que le parece arbitrario. ¡Y subió hasta un tuit con fotos y todo!
Del otro lado, las autoridades cubanas, que hasta ahora, ¡silencio total! Ni pío sobre la vigilancia. Solo se sabe que hubo una conferencia de prensa de la agencia EFE sobre nuevas normas migratorias.
¿Qué viene ahora?
Lo que queda claro es que la presión sobre los periodistas que no se callan sigue. Organizaciones internacionales ya han dado la voz de alarma sobre estas cosas.
Hay que estar pendiente a ver si las autoridades sueltan alguna explicación, aunque sea a regañadientes, y qué va a pasar con Camila. ¡Esto no pinta bien!