¿Se acabó la guagua? Cuba cambia la libreta de la noche a la mañana

Cuba transita de subsidios generalizados a un apoyo focalizado para la canasta normada, afectando a millones ante la crisis.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas… El Gobierno de Cuba soltó la bomba: en las próximas semanas se acabó la vaina de la canasta normada como la conocíamos. ¡Adiós subsidio parejo a todo el mundo, hola apoyo selectivo! Millones de cubanos van a sentir este cambio, y todo en medio de esta crisis económica y de corriente que tiene a todos con el Jesús en la boca.

Bajo este nuevo plan, algunos gusticos que antes se vendían todos al mismo precio ahora tendrán tarifas que van a depender de quién eres tú. Los más necesitados seguirán con su dinerito del Estado, pero el resto, ¡ay, el resto!, a pagar distinto. Esto es lo que dicen: “los productos van a estar controlados, liberados a la venta, pero a precios diferentes a los actuales de la canasta básica normada, donde se subsidiarán a las personas y no al producto”. ¡Imagínate!

Dónde y cuándo

Esto se cocina en La Habana, pero el efecto es en toda la isla. La cosa empieza “en las próximas semanas”, así que mejor preparen los bolsillos y las esperanzas. La libreta de abastecimiento, esa que lleva desde 1962 repartiendo lo poco que hay, parece que llegó a su fin, o por lo menos se transforma radicalmente.

Ya sabemos que la cobertura de esa libreta ha ido mermando como el agua en un colador. Ahora, con la gasolina escasa y el transporte hecho un lío, hasta lo poco que llegaba se complica. Hay provincias donde ni huevos ni café aparecen ya en la repartición normal.

Por qué importa

Porque la libreta es parte de la vida de cada cubano desde hace añales. Es cómo se come, cómo se resuelve. Cambiarla así, sin anestesia, significa que a partir de ahora, para comer, la cosa va a ser diferente, y no para todo el mundo igual. Esto puede apretar más la soga si no se maneja bien, sobre todo cuando el combustible no alcanza y la producción local lucha por levantarse.

Afecta a todos, desde el que vive en el Vedado hasta el que está en un barrio más humilde. Si antes resolver con la libreta era un rompecabezas, ahora puede que sea una carrera de obstáculos. La incertidumbre es grande, y más cuando ya hay escasez de todo.

Qué dicen las partes

Las autoridades dicen que es para apoyar mejor a los más vulnerables. La gente, la que está en la cola del pollo, lo que murmura es que a ver si con eso llega algo de comida a la mesa o si es otro invento que nos pone peor.

Los comerciantes y transportistas, que son los que lidian con la falta de combustible, hablan de que las entregas se retrasan y los precios suben. Y por otro lado, el gobierno está buscando soluciones a su manera: leña para el pan, tierras pa’ sembrar, triciclos eléctricos y hasta carretas pa’ moverse.

Qué viene ahora

Pues mire, lo que viene ahora es esperar a ver cómo aplican esta nueva vaina. Con el mes de abril ya al doblar la esquina, la gente está con la respiración contenida. Si la cosa no se aplica con inteligencia, y si el combustible no aparece, y si la producción no despega… ¡Ay, Dios! Podríamos estar ante otro capítulo de "resolver como sea". Hay que seguir de cerca cómo se desenvuelve todo esto, porque la comida no es juego.

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