¿Por qué Camagüey se inunda de Hepatitis A y las autoridades dicen que 'no es pa' tanto'?

Camagüey reporta aumento de hepatitis A, pero autoridades niegan brote. Preocupación crece por agua turbia y discrepancias oficiales.

¡Oye esto pa' que veas!

En Camagüey se están poniendo las cosas calientes con la hepatitis A. Los centros de salud están hasta el cuello con gente sospechosa y con la enfermedad ya encima. Pero, ¡ojo!, las autoridades dicen que eso no es pa' tanto, que no es un 'brote' oficial. Como que el susto no cuadra con la cuenta que dan.

La gente por allá está que trina, porque en las redes y en la calle se habla de que los servicios de urgencia están que explotan. Los que están viviendo el día a día sienten que la cosa es seria, mucho más de lo que pintan los que mandan en el sanatorio.

¿Y eso dónde y cuándo se está poniendo feo?

Esto se está concentrando más que nada en el municipio principal de Camagüey. La cosa se pone fea, sobre todo, cuando la gente empieza a sentir malestar, fatiga, náuseas o se pone amarilla la piel y los ojos. El calorcito y la tensión en el ambiente, seguro, no ayudan en nada.

El problema se complica más porque el agua que está llegando a las casas no anda bien. Ha salido turbia, con colores raros, y eso es un peligro. Sabes que si el agua no está buena, las enfermedades esas que se pegan por ahí, como la hepatitis, tienen el camino libre.

¿Y a quién le cae este muerto?

Mira, esto le cae encima a todo el mundo, pero sobre todo a la gente que anda con el agua que no es segura y que no se cuida la higiene como debe ser. Si la hepatitis A se dispara, las cosas se complican en los hospitales y la gente anda con el miedo en el cuerpo.

Lo que cambia en la vida real es que la gente empieza a hervir hasta el agua del café y a mirar con lupa todo lo que come. La preocupación es porque esto puede paralizar la vida normal, y nadie quiere eso.

¿Qué dicen unos y otros?

Por un lado, los de la sanidad insisten en que, aunque hay más casos, no llegan a los números para declarar un brote. Dicen que hay que seguir las medidas de siempre: hervir el agua, lavarse las manos, comer lo más sano posible y si te sientes mal, pa'l médico.

Por otro lado, la gente y algunos que comentan en las redes sociales no se tragan esa historia. Dicen que los números que ven en los hospitales son de película y que sí, definitivamente, hay un brote. Parece que hay un choque entre lo que se ve y lo que se cuenta oficialmente.

¿Y ahora qué, Nipinga?

Bueno, lo que se ve es que la alerta epidemiológica sigue en pie, y Camagüey tiene que estar pilas. Hay que seguir de cerca si el agua mejora o si sigue así de sospechosa.

Lo que está en el aire es si las autoridades van a cambiar de opinión y a decir que sí hay un brote, o si van a seguir con la misma cantaleta. Lo que sí es seguro es que la gente va a estar pendiente de lo que pase con la hepatitis A y con el agua que les llega.

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