¿Dónde está la estudiante de Enfermería? Se esfumó en Guantánamo y el teléfono apagado tiene a todos con el Jesús en la boca
Joven estudiante de Enfermería desaparece en Guantánamo. Familiares y amigos la buscan desesperadamente, su teléfono está apagado y la preocupación aumenta.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Guantánamo se perdió una muchacha, una estudiante de Enfermería llamada Libia Saray Cos Pérez. La gente está vuelta loca buscándola porque nadie sabe dónde está. Su teléfono está apagado y eso pone a todos con los pelos de punta.
La noticia anda rodando por ahí, y la preocupación es grande porque no es cosa de todos los días que una joven desaparezca sin dejar rastro. Se rumorea que es de por el barrio del Acueducto, pero de ahí a saber dónde anda, hay un trecho.
¿En qué callejón se metió y cuándo?
La cosa está en Guantánamo, en ese barrio llamado Acueducto. Dicen que la última vez que se supo de ella fue hace un tiempo, pero los detalles son borrosos. Lo único seguro es que su móvil está apagado, y eso siempre es mala señal, ¿entiendes?
Imagínate el calor, la gente preguntando por las esquinas, los nervios a flor de piel. Nadie sabe si fue un susto, un enredo o algo más serio, pero la incertidumbre es lo peor.
¿Y a quién le cae encima esta vaina?
Pues a la familia y a los amigos, claro está. A esa pobre gente se le está cayendo el alma al piso. Una desaparición así te revuelve la vida, te pone a pensar lo peor y te deja sin dormir.
Además, esto pone a pensar a cualquiera sobre la seguridad, sobre lo fácil que es que alguien se pierda de repente. La gente empieza a mirar a su alrededor con otros ojos, más preocupados.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, la familia y los panas están pegando gritos por todos lados, pidiendo ayuda para encontrarla. Piden que si alguien vio algo, algo raro, algo sospechoso, que lo diga.
Por otro lado, la información oficial es escasa, o no ha salido a la luz. Se sabe que está desaparecida y que su teléfono no responde, pero no hay mucho más. La gente comenta y especula, pero la verdad es que nadie sabe a ciencia cierta qué pasó.
¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde va esto?
Bueno, lo que toca ahora es seguir buscando, esperar que aparezca sana y salva. La gente va a estar pendiente de cualquier noticia, de cualquier pista que dé con ella.
Hay que cruzar los dedos y esperar que esto se resuelva pronto y bien. Mientras tanto, el misterio sigue ahí, flotando en el aire guantanamero, y la preocupación es el pan de cada día.