¿Dónde están estas muchachas? La Habana se pregunta por dos jóvenes desaparecidas
Dos jóvenes, Diana Lisbeth Fonseca Domínguez y Anailay Noelia González Reyes, desaparecieron en La Habana el 5 de octubre. Autoridades investigan, pero no hay rastro.
¡Oye esto pa' que veas!
Se armó el bochinche en La Habana porque hace unos días se perdieron de vista dos muchachas jóvenes. Estamos hablando de Diana Lisbeth Fonseca Domínguez y Anailay Noelia González Reyes, y nadie sabe de ellas desde el pasado lunes.
Imagínate el susto de la familia. La cosa se puso seria y ya hasta la policía anda metida en el asunto, pero por ahora, ni pío de dónde se metieron estas niñas.
¿Dónde y cuándo se les perdió el rastro?
Todo empezó la mañana del lunes 5 de octubre. Salieron de una casa en el reparto Camilo Cienfuegos, por allá por Habana del Este, como a las 9 de la mañana. Y desde ahí, ¡zas!, se esfumaron.
Un chisme por ahí dice que una conocida las vio montándose en un carro, como buscando el camino pa' Boyeros. Después, otra persona juró haberlas visto cerca del puente de 100 y Boyeros, pero sin dar fecha ni hora exacta, ¡vaya usted a saber!
¿Y por qué esto importa?
Bueno, porque son dos personas, dos familias enteras con el alma en vilo. Cada día que pasa sin saber de ellas es un drama mayor.
Además, esto se suma a un montón de gente que anda desaparecida por ahí. La gente se preocupa, se moviliza por redes, pero a veces parece que la información no llega o que no se resuelve rápido.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, la familia está desesperada pidiendo ayuda a todo el mundo, pegando carteles y rezando para que aparezcan.
Por el otro, las autoridades, hasta ahora, no han dicho ni pío. Están investigando, eso dicen, pero no dan detalles. ¿Qué está pasando realmente? Nadie lo sabe con certeza.
¿Qué viene ahora?
Pues a esperar. La gente sigue buscando, la familia sigue preguntando y las autoridades siguen, se supone, indagando.
Habrá que ver si aparece algún testigo nuevo, alguna pista que prenda la mecha y nos diga dónde están Diana y Anailay. ¡Ojalá aparezcan pronto y sanas y salvas!