¿Qué le pasó a este cubano en Monterrey? ¡El cuerpo se quedó varado por la burocracia!

La burocracia mexicana y el consulado cubano impiden el regreso a Cuba del cuerpo de Eriangel Torres Gutiérrez, un joven fallecido en Monterrey.

¡Oye esto pa' que veas!

Un joven cubano, Eriangel Torres Gutiérrez, de apenas 23 años, perdió la vida en Monterrey, México, tras sufrir unas quemaduras terribles en una explosión. El chamaquito, que llevaba como un año por allá buscando su futuro, trabajaba en un taller de repuestos de motos. Ahora, la familia en Cuba, que lo esperaba, está sufriendo una pena mayor: ¡el cuerpo ni se mueve de México por culpa de los papeles!

Parece que los que lo conocían y daban la cara por él por allá, sus compañeros de trabajo, están haciendo de tripas corazón para poder mandarlo de vuelta a su tierra. Pero el camino está trancao' y la cosa se pone fea.

¿Dónde fue el rollo y cuándo?

Esto pasó en Monterrey, México. Eriangel falleció el pasado 9 de agosto, después de un accidente que lo dejó con quemaduras bien serias. Él estaba solo por allá, sin familia cercana, así que los amigos del taller, Reymar Moto Partes, se botaron para ayudar con todo el papeleo y la gestión. Se siente la tensión en el aire, el calor de la espera y el ruido de las vueltas que no llegan.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Mira, esto es un palo para la madre, la abuela y el hermano de Eriangel, que están en Cuba y querían darle el último adiós. La burocracia está haciendo que la espera se alargue y que la angustia crezca. Lo que cambia aquí es que una familia no puede velar a su muerto como Dios manda, y el pobre chamo no descansa en su tierra.

¿Qué dicen unos y otros?

Por un lado, los compañeros del taller están haciendo de todo, moviendo cielo y tierra, hasta gestionando con el consulado cubano en México para tener la documentación correcta. Pero les falta un papel clave: un acta de defunción federal que hay que sacar en la capital, ¡en Ciudad de México! Por otro lado, está el consulado, que debe estar en el proceso, pero la lentitud es la que manda ahora mismo. El tiempo corre y el cuerpo sigue ahí, esperando.

¿Y ahora qué?

Pues la cosa pinta para largo. Se habla de que estos trámites pueden durar semanas, o peor, ¡meses! La familia en Cuba está con el Jesús en la boca, y los que están en Monterrey no cantan mal las rancheras. Mientras tanto, los compañeros del taller empezaron una colecta para echar una mano con los gastos que se acumulan. Lo que hay que seguir de cerca es si logran agilizar los papeles o si el pobre Eriangel tendrá que esperar mucho más para volver a casa.