¿Te imaginas? ¡Semana sin agua y un salidero ahogando la ciudad!

Cubanos en Ciego de Ávila sufren semanas sin agua, mientras un enorme salidero desperdicia el recurso. Las autoridades prometen arreglarlo, pero los vecinos siguen secos.

¡Qué bochinche con el agua!

Imagínate tú, en Ciego de Ávila, que llevas semanas sin que te caiga una gota de agua en la llave. ¡Nada de nada! Y para colmo, ves con tus propios ojos cómo se está botando el agua por un hueco gigante en la calle, como si nada. Eso es lo que está pasando en el reparto Rivas Fraga, y la gente está que explota.

Una vecina, Silvia Hernández, harta de la situación, agarró su teléfono y grabó todo. ¡Lo subió a Facebook pa’ que se viera el descaro! Ella misma fue a hablar con el jefe del Acueducto, y él le dijo que sí, que estaban en eso, pero que la cosa seguía igual pa’ la gente: sin agua. ¡Un drama!

La novela en Rivas Fraga

Esto pasó hace poco, en agosto de 2026, en ese reparto llamado Rivas Fraga, allá en Ciego de Ávila. Lo que Silvia denunció fue una fuga gorda, un salidero en toda la circunvalación de la ciudad. ¡Ahí el agua se estaba perdiendo a mares mientras en las casas no salía ni una gota! La bronca era que, por más que reclamaban, el agua seguía corriendo pa’l suelo.

La gente en las redes sociales se unió al coro, contando sus propias historias de cómo sufren por el agua. Y es que las redes de agua en Cuba están viejas, se rompen fácil, y con los apagones, las bombas no funcionan. ¡Todo se complica!

¿Y a quién le importa esto?

Pues mira, esto importa y mucho. Le cae arriba a toda la gente de Rivas Fraga que tiene que inventar pa’ bañarse, pa’ cocinar, pa’ todo. Cambia la vida diaria porque es una necesidad básica que no tienen cubierta. La gente está hablando de esto porque es una injusticia: ¿cómo es posible que se desperdicie tanta agua y uno no la tenga?

No es un problema solo de un barrio, es una cosa que pasa en muchas partes de Cuba. Las averías en las tuberías y la falta de mantenimiento hacen que el agua se pierda antes de llegar a las casas. Y si las bombas no funcionan por falta de luz, ¡peor todavía!

Unos dicen una cosa, otros otra…

Silvia fue a hablar con el responsable del servicio de Acueducto. Ella dice que le prometieron que estaban trabajando en el problema, pero que la solución no llegaba. Los vecinos están que trinan porque sienten que no los escuchan de verdad, o que las promesas se quedan en el aire.

La verdad es que, por un lado, hay que arreglar ese salidero gigante, y por el otro, hay que asegurar que el agua llegue a las casas. El gobierno dice que lo está resolviendo, pero la gente en la calle ve cómo el agua se va por un tubo roto.

¿Y ahora qué?

Bueno, la cosa está así: ni se sabe cuándo van a arreglar ese hueco en la calle ni cuándo volverá el agua a Rivas Fraga. Lo que sí está claro es que hay que seguir de cerca esta historia. La contradicción es muy grande: mientras unos esperan con sed, otros ven cómo el tesoro se va por un agujero.

Hay que ver si de verdad van a resolver el problema del salidero y si van a garantizar que el agua llegue a las casas sin falta. La gente está pendiente, y con razón. ¡El agua es vida y no se puede seguir botando así!