¡Bochinche eléctrico! ¿Se robaron el aceite y nos dejaron en la penumbra?
En Jovellanos, un tipo fue pillado con 40 litros de aceite de transformadores, ¡justo lo que apaga la luz! Esto amenaza con más cortes y deja a la gente a oscuras.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas el relajo que hay montao! Resulta que en Jovellanos, la gente de la ley le cayó atrás a un ciudadano y lo pilló con un cargamento que no era de él.
Imagínate, 40 litricos de aceite dieléctrico. Este es el menjunje ese que usan los transformadores para que no se cocinen y la luz no se vaya al garete. Pero no fue un robo cualquiera, no señor.
Este aceite es el alma de los transformadores, sin él, la cosa se pone fea. El tipo, un tal Ilde Yero Ramírez, vecino de La Ferté, ahora está metido en un lio judicial por el descaro.
Dónde y cuándo
La escena de este bochinche tuvo lugar en el mismo Jovellanos. No es la primera vez que pasa algo así por esos lares. Es más, la provincia está que arde con esta preocupación por los recursos que son de todos.
Recuerda que hace poco, por Lagunilla, se echaron 400 litros del mismo aceite y dejaron a seiscientas familias, de siete comunidades enteras, ¡a oscuras por un buen rato!
Eso fue un apagón de los que hacen historia, con la gente sudando la gota gorda y sin saber qué hacer.
Por qué importa
¿Y por qué esto nos importa? Pues mira, es que cuando falta ese aceite, lo que falta es la luz. Y sin luz, ¡aquí no hay quien viva! Se nos va el ventilador, se nos derrite el picadillo del frío, los niños no pueden estudiar, y la vida se vuelve un infierno tropical.
Esto no es solo un robo de aceite, mijo. Es un golpe a la paz y la tranquilidad del barrio. La gente se revuelve, se queja, y con razón. Al final, los que pagan el pato somos nosotros, los de a pie, que necesitamos esa corriente para todo.
Qué dicen las partes
Las autoridades, por supuesto, dicen que el detenido está bajo investigación y que se está buscando si tiene compinches o si esto es parte de una banda. Quieren ver si hay más peces grandes en este río revuelto.
Los especialistas andan advirtiendo que estos robos de aceite pueden provocar averías serias, de esas que dejan a barrios enteros en jaque. Dicen que es vital proteger estos recursos para que no nos quedemos sin la bendita electricidad.
Pero del lado de la gente, lo que se oye es el murmullo de la necesidad, de cómo se las rebuscan para el diario.
Qué viene ahora
¿Y ahora qué? Pues el tal Ilde está en líos con la justicia, y la investigación sigue su curso. Hay que estar pendientes, porque esta historia de robar el aceite no es cosa de un día y puede traer más consecuencias de las que imaginamos.
Lo que está en el aire es si van a aumentar la vigilancia para que no se sigan llevando lo que no es suyo, y si la cooperación de la gente va a servir para que no nos sigan dando estos apagones por culpa de los vivos. ¡Veremos qué pasa en esta telenovela eléctrica!