¡Ay, Candela! ¡Hasta Noruega le bajó el pulgar a la Isla por los apagones!
Noruega soltó la radio bemba: desaconseja viajar a Cuba por los apagones y la escasez. La isla, en aprietos, con el mundo mirando su crisis.
Qué pasó
Imagínate tú el chisme que corrió como pólvora: Noruega, esa gente de los fiordos, soltó un aviso oficial. Dicen que no es buena idea viajar a Cuba ahora mismo. ¿La razón? Apagones que no paran, escasez que pica y la vida diaria hecha un enredo. ¡Un notición que sacudió la calle!
Dónde y cuándo
Pues esto está pasando ahora mismo, en febrero de 2026, por toda la isla. El Ministerio de Asuntos Exteriores noruego señaló que el combustible es un lujo escaso. El transporte, una odisea para cualquiera. Y ni hablar de los servicios de salud, el agua, la luz de la calle y las comunicaciones; todos andan en la mala. Un panorama que se siente desde la Habana hasta Maisí, sin piedad.
Por qué importa
Y esto no es cuento, mi gente. La advertencia noruega pone a Cuba en el foco internacional. No solo el pueblo sufre la falta de todo lo básico, sino que hasta los turistas se topan con la cruda realidad. Hoteles sin luz, aeropuertos con problemas logísticos y una experiencia de viaje que se desdibuja por completo. Afecta la imagen y el bolsillo de la nación.
Qué dicen las partes
Por un lado, Noruega, con toda su seriedad, suelta el aviso sin prohibir, pero dejando claro lo caliente de la situación. Por otro, el Gobierno cubano, que siempre le puso el pecho al turismo, ahora se ve maniatado por la crisis energética. Y para colmo, el presidente Donald Trump, a fines de enero, metió otra cuña. Firmó una orden ejecutiva que amenaza con cortar el flujo de petróleo a la isla. ¡Así cualquiera se agobia con tanto problema junto!
Qué viene ahora
Pues la cosa promete seguir movida, socio. Esta señal de Noruega puede hacer que otros países lo piensen dos veces antes de recomendar Cuba como destino. La percepción internacional sobre la isla no está en su mejor momento. Con la crisis energética y de abastecimiento dándole al traste, el camino que viene parece más oscuro que un apagón de los de antes. Toca esperar y ver si el sol sale por algún lado y alumbra el camino.