¿Y ahora qué? ¡Cierran el chorro y La Habana se queda seca!
Averías en la Cuenca Sur dejan sin agua a seis municipios habaneros. Reparaciones de emergencia afectan el suministro, agudizando la crisis en la capital.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en La Habana se acabó el agua, o al menos, le metieron el freno de mano. ¿Qué pasó? Pues que se rompieron los tubos de la fuente principal que abastece a buena parte de la ciudad, la tal Cuenca Sur. Tuvieron que parar todo de emergencia para meterle mano a los salideros y a los problemas eléctricos que tienen vuelta loca esa infraestructura.
Es un lío porque, claro, esto afecta a un montón de gente en la capital. Los que dan la cara dicen que es para arreglar, pero mientras tanto, la gente se queda sin el vital líquido.
¿Dónde fue la cosa y cuándo?
Todo este drama se armó en la Cuenca Sur, la que le da agua a seis municipios de La Habana: Plaza de la Revolución, Centro Habana, Habana Vieja, Diez de Octubre y Cerro. Y sí, también le cayó encima a unas zonas de Boyeros. El cuándo es ahora mismo, que tuvieron que parar la cosa de golpe y porrazo para ponerse a achicar y a soldar los tubos viejos.
Imagínate el calor y la urgencia, con la gente llamando y la presión subiendo, pero no por el agua, sino por la falta que hace. Dicen que al Hospital del Príncipe le van a seguir bombeando, pero ¿cuánto tiempo durará la fiesta de los arreglos? Nadie sabe, nadie vio.
¿Y a quién le importa esto?
Pues a todo el mundo en esos barrios, ¡qué pregunta! Sin agua no se cocina, no se baña uno, no se limpia la casa. Y esto pasa en una Habana que ya está hasta el cuello con los apagones, la falta de comida y los servicios que no dan pie con bola. Es como ponerle la guinda a un pastel que ya sabe a poco.
La cosa es que esto vuelve a poner sobre la mesa lo frágil que está todo en la capital. Cada rotura, cada avería, cada problema eléctrico es un golpe más para el bolsillo y la paciencia de la gente.
¿Qué dicen las partes?
Aguas de La Habana, que es la que manda en el agua, salió a dar la cara. Dijeron que pararon por emergencia para arreglar salideros y por problemas eléctricos, que es lo de siempre. Prometieron que una vez que terminen de meterle mano, el agua volverá poco a poco.
También pidieron disculpas por las molestias, cosa que ya uno ni sabe si creer. Y, como siempre, mandaron a la gente a estar pendiente de sus canales oficiales, como si con eso se llenaran los tanques vacíos. Lo seguro es que los que sufren son los de a pie.
¿Y ahora qué viene?
Pues la cosa está en el aire. Habrá que esperar a ver cuánto tardan en arreglar toda esa maraña de tubos viejos y cables que fallan más que una escopeta de feria. La esperanza es que el servicio se restablezca pronto, pero con la infraestructura que hay, uno nunca sabe.
Lo que sí está claro es que la gente va a tener que seguir haciendo malabares, buscando cómo resolver para tener agua. Hay que estar atentos a lo que comuniquen, porque la cosa puede ser para largo.