¿Y tú te crees que vas a llevarte dos sillones de un tercer piso sin que nadie se entere?

Vecinos en Playa, Cuba, atraparon a un ladrón intentando robar dos sillones de un tercer piso. Destacan aumento de delitos en la zona.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate la escena, mi gente: en el reparto Cubanacán, allá en Playa, La Habana, se armó la de San Quintín la madrugada del sábado. Unos vivos creyeron que se iban a llevar dos sillones de un tercer piso como si fueran suyos. Pero ¡ay, qué va! Los vecinos, que tienen el oído pegado a la pared y el ojo en la calle, se dieron cuenta de la jugada.

Con la rapidez que uno se entera de lo último, salieron a ver qué pasaba y ¡zas! Pudieron detener a uno de los presuntos ladrones en el acto. La cosa se puso caliente, pero la comunidad se unió y no dejó que el tipo se les escapara como agua entre los dedos.

¿Dónde fue el bochinche y cuándo?

Todo este teatro ocurrió en el edificio 42, en ese reparto Cubanacán, en Playa. Fue en la madrugada del sábado, cuando uno pensaría que todo el mundo está durmiendo. El sol aún no asomaba, pero la acción sí que estaba despierta. El ambiente, seguramente, estaba cargado de tensión y el único sonido era el de los pasos sigilosos de estos vivos y, luego, el griterío de los vecinos.

¿Y esto por qué importa, mi hermano?

Bueno, esto importa porque la gente está harta. Los vecinos de la zona vienen quejándose de que los robos andan a la orden del día. Nadie quiere vivir con el miedo de que le entren en casa o le roben lo poco que tienen. Este incidente pone el dedo en la llaga sobre la seguridad en los repartos habaneros y la preocupación que sienten los ciudadanos por su tranquilidad.

¿Qué dicen las partes?

Los vecinos, esos que son los ojos y oídos de la cuadra, son los que han estado hablando. Alex Ríos Cruz, un vecino de la zona, fue el primero en soltar la sopa en redes sociales, contando cómo atraparon al tipo. Los residentes del edificio comentan que la vigilancia entre ellos se ha puesto más seria, porque ya no se confía en que las cosas se resuelvan solas. Hasta ahora, la Policía Nacional Revolucionaria no ha dicho ni pío oficialmente sobre si hay más detenidos o si recuperaron los sillones. Unos dicen que fue un intento, otros que ya se los llevaban, pero la verdad, la verdad, todavía está en el aire.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene en el show?

Lo que está claro es que este suceso va a dar de qué hablar. Los vecinos van a estar más alerta que nunca, organizándose mejor para cuidar sus edificios. Habrá que ver si las autoridades toman cartas en el asunto de forma más contundente y si esto sirve para que se pongan las pilas con la seguridad en La Habana. Por ahora, el mensaje es claro: la comunidad unida puede hacer cosas, pero la seguridad real, esa la tienen que garantizar entre todos, y las autoridades tienen que poner de su parte.

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