¿Qué le pasó al caricaturista ruso que se burlaba de Putin en Polonia?
Caricaturista ruso Semyon Skrepetsky, crítico de Putin, fue asesinado a tiros en Polonia. Dos bielorrusos detenidos investigados. Móvil del crimen bajo análisis.
¡Oye esto pa' que veas lo que pasó!
Un artista ruso, famoso por meterse con las autoridades de su país y hasta con el mismísimo Vladímir Putin, apareció muerto a tiros en Polonia. El hombre, que usaba el nombre artístico de Semyon Skrepetsky, tenía 44 años y le metieron cinco balazos, uno directo en la cabeza. La cosa está que arde y la policía polaca está con el alma en un hilo tratando de entender quién y por qué lo hizo.
Ahí mismo, en Biała Podlaska
La cosa ocurrió en Biała Podlaska, una ciudad al este de Polonia. Fue hace poquitos días, y desde entonces las autoridades andan con las luces de emergencia prendidas. Para colmo, ya detuvieron a un par de ciudadanos bielorrusos, pero tranquilos, que todavía no los han acusado de nada. Dicen que están bajo investigación, a ver si les sale alguna pista de lo que pasó con este artista tan crítico.
¿Por qué lo hicieron? El misterio anda en el aire
Aquí es donde la cosa se pone buena. Resulta que el tipo este, Skrepetsky, no se callaba nada. Le encantaba hacer caricaturas que le daban hasta para arriba al gobierno ruso y, sobre todo, a Putin. ¡Imagínate! Hace nada, en Berlín, se fajó en una protesta el Día de Rusia y sacó una caricatura con Stalin y Putin, ¡menudo vacilón! La policía polaca dice que eso es importante para ver el móvil, pero todavía no han dicho si esa protesta tiene que ver con el asesinato.
Todos metiendo mano para saber la verdad
La Agencia de Seguridad Interior de Polonia está codo a codo con la policía y la fiscalía. Todos jalando la misma carreta para recoger pruebas y aclarar este lío. En Polonia saben que esto puede ser cosa seria, sobre todo porque ellos están metidos hasta el cuello ayudando a Ucrania en la guerra. Tienen miedo de que Rusia se ponga brava y empiece a hacer de las suyas con espionaje o sabotaje. Hasta ahora, la embajada rusa en Varsovia se ha quedado calladita, sin decir ni pío.
Y ahora, ¿qué sigue?
Con este panorama tan tenso, todo está en el aire. ¿Qué va a pasar ahora? ¿Se aclarará quién fue el que apretó el gatillo y por qué? ¿Habrá más detenciones? Polonia está alerta y vigilando cada movimiento. Habrá que seguir de cerca este caso para ver cómo termina esta historia de tinta, balas y política en plena Europa del Este.