¿Y a ti quién te quita lo bailao'? Le roban las ruedas al bicitaxi de un cubano y su madre ciega se queda sin sustento
A cubano's bicitaxi wheels were stolen in Bayamo, leaving him unable to work and support his blind mother. The incident sparked outrage online.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas... A un trabajador por cuenta propia en Bayamo, Vladimir Palma, le hicieron la jugada sucia. Le robaron las llantas de su bicitaxi, ¡su camello para la vida! Sin eso, el hombre no puede ni salir a buscar el pan pa' la casa ni pa' atender a su mamá, que es ciega y depende de él.
El tipo está que no se lo cree, con el vehículo dañado y la angustia a flor de piel. Contó que esos desalmados se llevaron las ruedas en plena madrugada, dejándolo en el aire.
Dónde y cuándo
Esto pasó en Bayamo, esa ciudad que uno cree tranquila. Fue en la madrugada, un día cualquiera que se volvió una pesadilla para Vladimir. Imagínate el calor, el silencio roto solo por el ruido de los ladrones llevándose lo ajeno, mientras él seguramente dormía pensando en cómo resolver el día siguiente.
El bicitaxi, su herramienta de lucha, quedó allí, como un muñeco desbaratado, con las llantas por el suelo. Una escena que duele ver y más aún pensar en quiénes son capaces de hacerle esto a un padre de familia.
Por qué importa
Pues mira, esto importa porque es la cruda realidad de muchos en Cuba. No es solo el valor de unas ruedas, es el sustento de una familia. Esa mamá ciega, ¿cómo se las arregla ahora si su hijo no puede trabajar?
Los bicitaxis se han vuelto el salvavidas de muchos, y que te roben las ruedas es como quitarle el aire a alguien. Muestra la falta de seguridad y lo difícil que la gente la pasa para salir adelante.
Qué dicen las partes
En las redes sociales, la gente está que explota. Todos lamentando el robo y criticando la delincuencia que azota a los más necesitados. Unos dicen que esto es el colmo, otros que la situación está cada vez peor.
El propio Vladimir, con su dolor, ha pedido un poco de conciencia, como diciendo: "Oye, ¿tú viste lo que hiciste? Piensa en mi mamá". Nadie del gobierno ha dicho nada todavía, pero la gente del pueblo sí que ha reaccionado, mostrando su solidaridad.
Qué viene ahora
Ahora mismo, lo que se ve es la esperanza de que alguien pueda ayudar a Vladimir a recuperar su bicitaxi. La gente está compartiendo su historia, esperando que alguien se toque el corazón o que aparezcan los culpables.
Habrá que ver si Vladimir recibe ayuda para reparar el vehículo o si las autoridades hacen algo al respecto. Lo cierto es que esta historia deja muchas cosas en el aire sobre la inseguridad y la lucha diaria de los cubanos.