¿Pasaporte al día y con el 'pelo' malo? ¡Te pueden dejar varado en el aeropuerto!
EE.UU. recuerda que un pasaporte vigente pero dañado puede impedir viajar. Verifica el estado físico y la vigencia antes de tu vuelo.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que en Estados Unidos no basta con tener el pasaporte al día, ¡qué va! Si el librito ese está roto, manchado o medio desbaratado, te puedes quedar pegado en el aeropuerto, sin poder subir al avión. Las autoridades y las aerolíneas están recordando que el documento tiene que estar en perfectas condiciones, para que lo puedan leer y verificar sin problemas.
Imagínate tú, con todo listo y de repente te dicen que no puedes viajar por un papel que se le cayó una página o se mojó. ¡Un bochinche que no se lo deseo a nadie!
¿Dónde pasó esta 'misteriosa' regla?
Pues, esto es un recordatorio general para todos los que entran o salen de Estados Unidos, así que aplica tanto si eres de allá como si vas de visita. Las aerolíneas, que son las que te dan el paso, son las encargadas de chequear que tu pasaporte esté en regla, no solo en fecha, sino también en su estado físico. Nada de roturas, manchas o cosas que no dejen leer bien las páginas.
Si eres cubano y estás naturalizado gringo, olvídate, ¡a usar el pasaporte americano pa' todo viaje internacional, aunque te duela en el alma!
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues a todos, compay. Si tienes un viaje planeado, tienes que asegurarte de que tu pasaporte esté en las condiciones que piden. Y ojo, que no solo es que esté vigente, sino que esté entero. Si no, las aerolíneas te pueden negar el embarque, y ahí te quedas, ¡con el pasaje comprado y todo!
Además, acuérdate que a veces te piden que el pasaporte tenga seis meses de vigencia de más, depende del país al que vayas. Así que hay que revisar bien antes de comprar el pasaje.
¿Qué dicen las partes?
Las autoridades migratorias y las aerolíneas insisten en que estas medidas son para la seguridad y para que todo fluya en los controles. Dicen que es parte de la rutina para verificar bien quién entra y quién sale del país. No hay mucho misterio, simplemente cumplir con lo que piden para evitarse dolores de cabeza.
¿Y ahora qué?
Pues lo que toca es ser precavido. Antes de comprar boletos o hacer maletas, saca tu pasaporte, dale una buena miradita y asegúrate de que esté como nuevo. Si ves que tiene algún detallito, es mejor tramitar uno nuevo con tiempo, para que no te coja la noche en el aeropuerto. ¡Así te evitas un mal rato y un viaje frustrado!