¿Angie Nixon se come el coco? Demócratas de Florida le dan un repaso por ignorar la dictadura cubana

Candidata demócrata en Florida responde ambiguamente si Cuba es dictadura, provocando condenas de colegas de partido y la oposición.

Qué pasó

La candidata demócrata al Senado por Florida, Angie Nixon, se metió en un lío gordo al responder de forma medio esquiva cuando le preguntaron si Cuba es una dictadura. La cosa se puso caliente, porque en Florida el tema cubano pesa como lastre político. Nixon, que es representante estatal, soltó que ella nunca ha estado en Cuba y que se tiene que fiar de lo que le dicen. ¡Imagínate el bochinche!

La noticia corrió como pólvora y hasta medios como Florida Politics se hicieron eco. La candidata también se fue de lengua contra el embargo, diciendo que no ha servido pa' un carajo y que a quien le cae arriba es a las familias. ¡Menudo paquete se echó encima!

Dónde y cuándo

La polémica surgió esta semana, cuando la candidata fue entrevistada por CBS News. El tema era Cuba y su calificación como dictadura. La declaración ambigua se produjo en Florida, un estado clave para las elecciones presidenciales y senatoriales, donde la comunidad cubana exiliada tiene mucha fuerza.

El ambiente se caldeó rápido. Las palabras de Nixon resonaron en todos los círculos políticos, tanto demócratas como republicanos, creando un clima de tensión electoral.

Por qué importa

Esto es un golpe para el Partido Demócrata en Florida, que tiene que cuidar mucho el voto latino, especialmente el cubanoamericano, que es mayoritariamente anticastrista. Si un candidato demócrata no tiene clara la película con Cuba, puede espantar a votantes importantes.

Además, muestra las divisiones internas del partido sobre cómo tratar con regímenes autoritarios y el legado de las políticas de Estados Unidos hacia la isla. La postura de Nixon choca con la de muchos demócratas que defienden posturas más firmes contra el gobierno cubano.

Qué dicen las partes

Los congresistas demócratas Jared Moskowitz y Darren Soto salieron a aclarar el panorama, diciendo que Cuba sí es una dictadura y que apoyan al pueblo cubano y la democracia. ¡Con fuerza, vaya!

Otros candidatos como Pia Dandiya también se pronunciaron contra el régimen y el socialismo. Eliott Rodriguez fue directo: "considerar a Cuba una dictadura no es una cuestión de opinión, sino un hecho". Phil Ehr, por su parte, recordó su pasado en la Marina y dijo que no respaldaba las declaraciones de Nixon.

Los republicanos, como el congresista cubanoamericano Carlos Giménez, aprovecharon para darle con todo, acusando a Nixon de minimizar los abusos del gobierno de La Habana.

Después del torbellino, Nixon intentó apagar el fuego diciendo que no celebra a Fidel Castro y que considera a Cuba un "régimen autoritario", defendiendo su rechazo al embargo.

Qué viene ahora

Ahora Nixon tiene que trabajar doble para reconquistar la confianza de los votantes cubanoamericanos y aclarar su postura ante el partido. La campaña electoral en Florida se pone más interesante con este tema candente sobre la mesa.

Será clave ver cómo maneja esta controversia en los próximos debates y si logra convencer a los que se sintieron decepcionados. La presión política en Florida es brutal y cada palabra cuenta.