¿Y tú sabías que ICE le compró guantes eléctricos a sus agentes que dan un dolor que te aprietan el alma?

ICE compró guantes eléctricos caros tras estudio que advertía de dolor intenso y temor. Organizaciones de derechos civiles critican la medida.

Qué pasó

Oye esto pa’ que veas… ¡El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) se compró unos guantes eléctricos que, según un informe del propio Ejército yanqui, te dejan molido!

Resulta que estas cositas, que parecen sacadas de una película, provocan un dolor intenso, te dan un cansancio que no te aguantas y hasta te meten un miedo tremendo a que te den otra descarga.

Dónde y cuándo

Todo este bochinche salió a la luz después de unas pruebas que se hicieron en octubre de 2024, allá en la cárcel militar de Fort Leavenworth, Kansas. Allí, unos militares que se hacían pasar por presos rebeldes sintieron el poder de estos guantes.

La cosa es que, según contaron, bastaba con ver el guante para querer hacerle caso a todo, y después de las descargas, el dolor y el miedo a que les dieran más les duraron un buen rato.

Por qué importa

Pues mira, esto importa porque, a pesar de que el estudio militar ya decía que los guantes pegan fuerte, ICE se lanzaron y firmaron un contrato millonario de 16,7 millones de dólares en agosto de 2026 con la empresa Compliant Technologies LLC. ¡Van a comprar 6.000 pares de esos guantes G.L.O.V.E.!

La agencia dice que es pa’ calmar las cosas y que no tengan que usar la fuerza bruta, pero las organizaciones de derechos humanos y algunos políticos no se quedan callados.

Qué dicen las partes

Los que hicieron las pruebas dicen que el sistema ataca los nervios y que la humedad o el aceite pueden empeorar el dolor. El fabricante, ojo, hasta advierte que no se deben usar con niños, embarazadas, viejitos o personas con alguna discapacidad.

Por otro lado, dieciséis senadores demócratas ya están pidiendo explicaciones a ICE sobre cómo van a usar estos guantes y quién va a entrenar a los agentes. Además, en California ya se aprobaron una ley pa' prohibir su uso hasta 2030.

Qué viene ahora

Bueno, lo que está claro es que esta compra trae cola. Por un lado, ICE insiste en que es una herramienta pa’ desescalar. Por el otro, hay mucha gente preocupada por el uso que se le dará y los efectos que pueda tener en la gente, sobre todo en los más vulnerables.

Vamos a ver qué pasa, porque las leyes y las críticas no paran, y eso que se supone que es pa’ evitar la fuerza mayor.