¿Se nos revienta la peste en Siberia? ¡Vacunan al loco y le dan el control!

Alerta en Siberia por brote de peste pulmonar tras muerte de laboratorista. EE.UU. vigila la región mientras Rusia llama a la calma y aísla centros médicos.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! Parece que en Siberia se nos está revolviendo el caldo con un cuento de peste pulmonar. La cosa se puso seria después de que una trabajadora de laboratorio, que Dios la tenga en su gloria, se nos fuera con esa enfermedad. Y pa' colmo, ahora hay varios hospitales y centros médicos por ahí en cuarentena, como si fuera poco.

Las autoridades rusas andan moviendo sus fichas, investigando cómo fue que se dio este contagio en el laboratorio. La gente de Rospotrebnadzor, que es como el policía de la salud allá, está pidiendo calma y que no se anden inventando cuentos chinos, pero la cosa huele mal, te digo.

Dónde y cuándo

Todo este bochinche está pasando en la región de Irkutsk, allá en Siberia, Rusia. El problema se destapó hace poco, con la muerte de esta laboratorista. Ahora mismo, la tensión está a flor de piel en los hospitales de la zona, que han cerrado sus puertas y no atienden a cualquiera por miedo a que se extienda el chisme, digo, la peste.

Imagínate el calor que debe hacer ahí, con esa noticia dando vueltas y la gente con un pie en el hospital y otro quién sabe dónde. El aire debe estar pesado, con rumores y precaución por todos lados.

Por qué importa

Bueno, y a ti qué te importa Siberia, ¿verdad? Pues mira, cuando una peste de esas se arma, no respeta fronteras. Si no se controla rápido, puede agarrar un avión, un barco o hasta una mula y venirse pa'cá. Los gringos, que siempre están con un ojo al gato y otro al chorizo, ya están vigilando la vaina de cerca.

Al final, si una enfermedad de estas se sale del huerto, nos afecta a todos. Nos ponemos nerviosos, cerramos negocios, dejamos de viajar... un lío completo. Por eso, aunque sea en Siberia, hay que estar pendientes de que no se nos arme el relajo mayor.

Qué dicen las partes

Los rusos, a través de su organismo Rospotrebnadzor, dicen que mantengamos la calma, que no hagamos caso a los inventos y que ellos están investigando. Están tratando de que la gente no se asuste y siga su vida, dentro de lo que cabe.

Por el lado de los Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha dicho que están echándole un ojo a la cosa. Que vigilan, pero que tampoco es para volverse locos. Y que, gracias a Dios y a los cielos, los viajes no están tan fáciles, así que la peste no va a llegar nadando a Miami, por ahora.

Qué viene ahora

Lo que se espera ahora es que los rusos nos digan qué fue lo que pasó exactamente en ese laboratorio. Si fue un descuido, si fue mala suerte o si fue otra cosa. Mientras tanto, los hospitales de Irkutsk van a seguir cerrados, como esperando a ver qué pasa.

Los gringos seguirán mirando, listos pa' lo que sea. Y nosotros, bueno, aquí contándote el chisme pa' que estés al tanto. Habrá que seguir de cerca cómo evoluciona esto, porque en estos cuentos, a veces lo que empieza chiquito se pone grande de repente.