¡Peste en Siberia! Rubio pide explicaciones a Rusia por muerte de científica en laboratorio
Científica muere en laboratorio de peste en Siberia; EE.UU. pide transparencia a Rusia, mientras se investiga posible contagio.
¡Qué pasó!
Oye, que se armó un bochinche serio por allá en Siberia, Rusia. Una científica joven, Darya Shipilova, de apenas 28 años, se nos fue pa'l otro barrio. La muchacha trabajaba en el Instituto de Investigación de Enfermedades Antipeste en Irkutsk, un lugar donde guardan bichos de esos peligrosos.
La cosa se puso fea porque primero dijeron que quizás se contagió de peste neumónica trabajando con eso, ¡imagínate! Pero después empezaron a cambiar la historia, que si fue otra cosa, que si no era peste. Un desorden que ni tú ni yo entendemos bien qué pasó de verdad.
¿Dónde y cuándo?
Esto fue en Irkutsk, Siberia, una zona donde la peste anda suelta en la naturaleza, entre los animales esos salvajes. La señora murió entre el 1 y el 2 de octubre. Al principio, decían que se ponía mala de un catarro fuerte, una infección viral, decían ellos.
Pero la cosa se puso más rara cuando empezaron a sonar los rumores de que fue un accidente en el laboratorio. ¡Tremenda vaina! La gente se asustó, porque no es cualquier cosita.
¿Por qué importa esto?
Pues mira, importa porque se trata de un laboratorio que maneja enfermedades mortales. Si a alguien le pasa algo por un descuido o accidente, la cosa puede volverse un problema gordo. Además, la falta de claridad de las autoridades rusas levanta suspicacias. ¿Qué esconden?
El tema es que si se escapa algo así, la peste neumónica es seria, se pega de persona a persona y si no te atienden rápido, te mata. Por eso, cuando uno de estos centros tiene un problema, hasta el mundo entero se pone a temblar un chin.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, tienes a Estados Unidos, con el senador Marco Rubio al frente, pidiendo a Rusia que abran los ojos y cuenten todo. Dicen que Moscow debe dar más detalles, porque hay versiones pa' todos lados y no se ponen de acuerdo ni ellos mismos.
Por el otro, el organismo sanitario de Rusia, Rospotrebnadzor, salió diciendo que la mujer no murió de peste, que fue neumonía y que las pruebas no mostraron nada de los bichos que ella manejaba. ¡Un lío de versiones! Mientras tanto, a un montón de gente que tuvo contacto con ella la tienen en observación médica, a ver si cogieron algo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que, con lo poco que saben, el riesgo pa' la gente es bajito, pero hay que estar pendientes. Hasta el presidente Trump dijo que están mirando la cosa de cerca y que si necesitan ayuda, él pone el hombro.
¿Qué viene ahora?
Pues ahora queda esperar a ver qué dice la investigación. Rusia tiene que ser clara y transparente, soltar toda la sopa pa' que la gente se quede tranquila. Si fue un accidente, hay que saberlo para que no vuelva a pasar.
Lo que sí está claro es que hay que seguirle la pista a esto. La comunidad internacional estará muy pendiente de lo que haga Rusia para aclarar este misterio. ¡A ver si nos dicen la verdad entera!