¿Y ahora qué pasó? Inmigración pone el grito en el cielo en Doral y los negocios se van a pique
Operativos de inmigración en Doral causan temor, afectando negocios y familias. La alcaldesa Christi Fraga expresa preocupación pero señala limitaciones federales.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la cosa se puso caliente en Doral con tantos operativos de inmigración. La gente anda con el Jesús en la boca, entre los vecinos y los que tienen sus negocitos, todos preocupados por lo que está pasando.
La alcaldesa, Christi Fraga, salió a decir que ella entiende la preocupación, pero que ella no puede hacer mucho porque eso es cosa del gobierno federal, de ICE y la Patrulla Fronteriza, y ellos hacen lo que quieren.
¿Dónde y cuándo se formó este bochinche?
Todo esto está pasando en Doral, esa ciudad del sur de la Florida donde la cosa es bien movida y hay mucha gente de todos lados. Los operativos, que se han visto en videos y fotos por ahí, han sido en varios puntos de la ciudad en estas últimas semanas.
La gente habla de que han visto hasta cámaras lectoras de matrículas, y la alcaldesa dice que esos datos se quedan con la policía de Doral, que no se los pasan a nadie más así de fácil.
¿Y a quién le cae esto arriba?
Bueno, pues a todos, pero sobre todo a los inmigrantes y a los negocios que dependen de ellos. Los dueños de las tiendas están diciendo que las ventas han caído hasta un 70%, ¡imagínate! Es que la gente tiene miedo de salir, de que los agarren.
Hasta los chamaquitos han dejado de ir a la escuela, se quedan en casa por la zozobra. La cosa está tensa, y el miedo se siente en el aire.
¿Qué dicen unos y otros?
La alcaldesa Fraga dice que ella no está de acuerdo con cómo se hacen las cosas, pero que son leyes federales y ella no manda ahí. Asegura que el gobierno municipal no sabe cuándo van a caer los federales.
Los comerciantes, por su parte, están desesperados, viendo cómo se les va el negocio a pique. Algunos trabajadores que tienen permisos o procesos pendientes han preferido irse a otro lado antes de arriesgarse.
¿Y ahora qué?
Pues mire, la verdad es que la cosa está en el aire. Doral entró en un programa que se llama 287(g) con ICE, pero dicen que la policía local no está metida en cosas de inmigración. Lo que sí está claro es que la preocupación es grande y hay que ver qué pasa después.
Mientras tanto, la gente sigue con el runrún, esperando que la situación se calme un poco para poder seguir con sus vidas y sus negocios sin tanto susto.