¿Agradecidos o Incomunicados? Escritor Cubano Desata Sarcasmo Contra la Crisis en Cuba
Escritor cubano usa sarcasmo para denunciar escasez, apagones, falta de agua y problemas de comunicación en Cuba, exigiendo plebiscito y amnistía.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! El escritor cubano Rodolfo Alpízar se lanzó con todo el sarcasmo del mundo para contar cómo se las ven los cubanos en el día a día. Denunció la escasez de cosas básicas, los apagones que nos dejan a oscuras, la falta de agua pa’ bañarse y los líos pa’ poder hablar con la familia afuera. Y todo, ¡como diciendo que todavía hay quien se queja de gusto!
Según él, la calzada de Diez de Octubre parece un mercado persa. Hay de todo: cosas nuevas, cachivaches que sacan de la basura, hasta mercancía que parece que le cambiaron la etiqueta. Y pa’ rematar, ¡los huevos a casi 5 mil pesos el cartón! Tremendo panorama, ¿no te parece?
Dónde y cuándo
Todo este bochinche, según contó Alpízar, se da en la calzada de Diez de Octubre, por donde está uno entre las calles Dolores y Santa Catalina. Es el día a día, el presente que se vive, donde las aceras se llenan de gente y de productos de todo tipo. Imagínate el calor, el gentío, el ruido… ¡la vida misma!
Además, se quejó de que llevan más de una semana sin agua en su zona, y la electricidad es un lujo: un ratico por la tarde y otro pela’o en la madrugada. ¿Y encima, quieres que uno esté tranquilo?
Por qué importa
Esto importa porque nos da una idea clarita de cómo la gente está pasando el trabajo con lo básico. Cuando hasta un escritor se pone así de irónico es porque la cosa está de verdad fea. No es solo un problema de uno, es la vida de muchos que se las ven negras pa’ conseguir agua, luz o poder hablar con su gente.
Alpízar lo que está haciendo es ponerle voz a esa frustración que se siente, a ese descontento que va creciendo. Es el reflejo de una realidad que golpea fuerte en el bolsillo y en el ánimo.
Qué dicen las partes
El escritor, en su relato, habla como si estuviera recogiendo los testimonios de la calle. Por un lado, está la descripción de la oferta y la demanda de productos, con precios que asustan, como los huevos a 4.800 pesos. Por otro, está la queja directa hacia los que gobiernan, agradeciéndoles irónicamente por la falta de agua y la poca electricidad.
También menciona la incomunicación, que es como decir que el gobierno no garantiza ni siquiera poder hablar con tus familiares de fuera. En resumen, unos dicen que la cosa está muy mal y otros… bueno, parece que se están quedando callados o no saben qué decir.
Qué viene ahora
Alpízar, con su propuesta de plebiscito y amnistía, deja en el aire la idea de que la gente quiere ser escuchada y quiere cambios. No está pidiendo nada del otro mundo, solo que se compruebe qué tanto ama la gente al gobierno, dicho con su sarcasmo habitual. Pero detrás de la risa, hay una demanda seria de que las cosas cambien.
Lo que queda en el aire es si las autoridades harán caso a estas demandas, aunque sean irónicas. Habrá que seguir de cerca si estas voces críticas se traducen en algo concreto o si seguirán siendo solo comentarios de esquina, por ahora.