¿Y tú supiste lo último? ¡Le quitaron millones al programa de comida y mandaron el chisme pal' otro lao'!

Arrestan a hombre en Florida por fraude millonario al programa de alimentos SNAP, desviando fondos a Cisjordania. Se investiga suplantación de comercios.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que en Florida se están inventando los chismes más calientes, pero con plata de verdad. Agarraron a un tipo, Anwar Jouda, de 51 años, que supuestamente se las dio de vivo y se robó más de 862 mil dólares del programa SNAP. Ese es el programa que ayuda a la gente a comer, ¿tú sabes?

La cosa está seria, porque la investigación apunta a que el tipo se metió en la piel de varios negocios autorizados en Miami-Dade. ¡Imagínate! Usaba datos de comercios, hasta de una tal tienda Kwik Stop, para procesar pagos del SNAP como si fuera él, pero todo era un engaño.

¿Dónde pasó este rollo y cuándo?

Todo este enredo se destapó en el condado de St. Lucie, en Florida, donde vive el susodicho. El arresto fue el jueves, pero la investigación lleva tiempo, picando y picando para ver cómo Jouda montó todo este tinglado. Se dice que el dinero lo sacaba con solicitudes fraudulentas, papeles que parecían falsos y hasta cambiando datos de bancos, todo para que la plata terminara en sus bolsillos.

Y lo más loco es que parte de esa harina, de esos dólares que eran para la comida de las familias, ¡zas!, agarró un avión pa' Ramala, en Cisjordania. Imagínate el corre-corre que se armó cuando se dieron cuenta de los envíos internacionales.

¿Y esto por qué importa? ¿A quién le cae esto encima?

Pues mira, este cuento importa porque el dinero del SNAP es pa' que las familias, los niños, la gente que de verdad necesita, tenga algo en la mesa. Cuando alguien se roba esa plata, está robándole el plato de comida a alguien, así de simple. La fiscal de Miami-Dade, Katherine Fernández-Rundle, lo dijo claro: fue una operación bien montada, bien pensada, y eso es peligroso porque demuestra que hay gente dispuesta a jugársela con lo que es de todos.

A Jouda le cayeron encima con tres cargos: hurto mayor, esquema para defraudar y uso de información personal. ¡Vaya plan! Y lo peor es que no fue un robo de tarjeta EBT cualquiera, sino que usó la identidad de un negocio para poderse llevar la torta.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Por un lado, está el director financiero de Florida, Blaise Ingoglia, que ha estado al frente de la investigación y ha soltado los detalles del fraude. Él es el que señala cómo Jouda supuestamente montó el tinglado.

Por otro lado, la fiscal Fernández-Rundle, que se va a encargar del caso, ha dicho que esto fue una operación bien organizada y que va a caer con todo el peso de la ley sobre quien le ponga la mano a la comida de los necesitados.

Y bueno, la gente de las agencias federales también están metidas en esto, porque el SNAP es un programa del gobierno federal, y si hay fraude, ellos tienen que meter la cuchara.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera de este chisme?

Pues mira, este señor Jouda está esperando juicio, y el juez le puso una fianza de 20.000 dólares, que seguro ya anda moviendo los hilos para pagarla y salir de la celda. Pero claro, los cargos son serios y el que se roba tanta plata, y además la manda pa' otro país, se va a tener que enfrentar a las consecuencias.

Esto es solo un caso más de los muchos que se destapan en el sur de Florida con el programa SNAP. Ya ha habido otros por sumas millonarias, y las autoridades andan con el ojo puesto en todo para evitar que sigan robando la plata de la comida. Habrá que ver cómo termina este cuento, pero lo seguro es que el chisme va a dar de qué hablar.