¡Censuran a activista cubana en la ONU por hablar de racismo!
Activista cubana María Matienzo denuncia racismo y represión en Cuba ante la ONU. La delegación oficial cubana reacciona pidiendo su censura.
¡Le tumbaron el micrófono! La historia que se oyó en Ginebra...
Oye esto pa' que veas la cosa. Una periodista y activista cubana, María Matienzo, se paró firme en un foro de la ONU en Ginebra, hablando de los males del racismo y la represión que hay en Cuba. Pero ¡ay, mamá!, a la delegación oficial cubana no le gustó nada y pidieron que la callaran.
La Matienzo soltó la sopa, diciendo que en la Isla el castigo tiene un tinte de color, y que a muchos intelectuales afrocubanos los han sacado del juego. Los ha puesto a hablar de expulsiones, censura, vigilancia y hasta de manicomio o exilio. La cosa es que, según ella, así desarticulan las voces críticas y esconden lo mucho que aporta la gente negra al país.
¿Y el partido único qué? El cuento de la desigualdad
La activista no se quedó callada y le tiró al sistema de partido único. Dijo que eso limita a la gente para organizarse por su cuenta y para crear políticas que de verdad busquen la igualdad racial. Según ella, los negros siguen siendo los que más sufren la precariedad económica y social, y eso demuestra que las diferencias de fondo no se han resuelto.
Un detalle interesante es que según denuncias de otra activista, Salomé García, los que supuestamente armaron el bochinche y pidieron censura fueron unos funcionarios llamados Roberto Cabañas y Aime Triana, que estaban allí representando al Estado cubano.
El gentío se alborotó en la ONU
Imagínate el cuadro: la activista hablando, y de repente, la delegación cubana empieza a dar golpes en la mesa. Pidieron formalmente que la censuraran, que sus palabras eran una ofensa contra Cuba y que le quitaran la palabra. Un momento de alta tensión, justo cuando se hablaba de los derechos de los afrodescendientes.
Este incidente pone de nuevo sobre la mesa el debate del racismo en Cuba y si los foros internacionales sirven para denunciar las cosas que pasan, sobre todo cuando el gobierno y los que están fuera tienen visiones tan distintas.
¿Qué se espera después de este bochinche?
La verdad es que esto deja claro que la cosa está caliente. Se abre de nuevo la discusión sobre cómo está la situación del racismo en Cuba, y el papel que juegan estas reuniones internacionales. Veremos qué pasa ahora con estas denuncias y las reacciones que generan dentro y fuera de la Isla.