¿De Repente Presidente? ¡Este Man Cierra la Embajada en Cuba!

Abelardo de la Espriella asume la presidencia de Colombia con mano dura, anunciando el cierre de la embajada en Cuba y rompiendo lazos diplomáticos.

¡Esto se puso bueno en Colombia!

Oye, que esto es un bochinche de marca mayor. Resulta que el man que ahora manda en Colombia, Abelardo de la Espriella, ¡llegó con tremenda decisión! Se juramentó como presidente el 7 de agosto y ya salió con un plan bajo el brazo que tiene a más de uno hablando.

El asunto es que este nuevo jefe de estado, que viene con unas políticas de mano dura, sobre todo en seguridad y contra el crimen, ya soltó una bomba: ¡va a cerrar la embajada colombiana en La Habana! Y no solo eso, rompe relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua. ¡Imagínate tú!

El telón se baja en La Habana

Esto es un cambio radical comparado con lo que venía haciendo el gobierno anterior de Gustavo Petro. Petro andaba bien pegado con los gobiernos de izquierda de la región, defendiendo siempre el diálogo con Cuba, que además tenía un papel importante en los procesos de paz.

Pero De la Espriella, que viene de la derecha, tiene otra película. Anunció antes de asumir que su gobierno le daba un portazo a la embajada en La Habana. Esto es parte de un plan más grande para achicar la red diplomática, cerrando como 14 embajadas y casi 15 consulados.

Cuba reacciona y se queja

Claro, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba no se quedó callado. Salieron diciendo que la decisión de Colombia es una "subordinación" a la política de los gringos y defendieron los lazos que siempre han existido entre las dos islas.

La diferencia con Petro no puede ser más grande. Con él, Cuba era un socio importante, siempre con canales de comunicación abiertos. Ahora, con De la Espriella, parece que se abre una etapa de distanciamiento fuerte.

¿Por qué esto importa tanto?

Pues mira, para Cuba, este mensaje es bien incómodo. No es solo que cambie el color político en Colombia, sino que les quitan uno de los puentes diplomáticos que, a pesar de todo, se mantenía activo entre Bogotá y La Habana por años.

La ruptura todavía tiene que hacerse oficial en los papeles, pero ya se siente el cambio de aire. Con Petro se buscaba el acercamiento; con De la Espriella, empieza la era del "usted no va pa' mi casa".

¿Y ahora qué? El futuro en el aire

Con este giro, queda claro que la política exterior colombiana va a ser diferente. De la Espriella quiere concentrar recursos en lo que él considera estratégico y tiene una postura firme contra el narcotráfico y el crimen organizado.

Para los que siguen de cerca las relaciones entre Colombia y Cuba, habrá que estar atentos. Este cierre de embajada y la ruptura de lazos diplomáticos marca un antes y un después, y las consecuencias de esta decisión apenas empiezan a vislumbrarse en el panorama latinoamericano.