¿Y ahora? ¡Casi una semana sin agua 176 familias en Santiago por culpa de una bomba y el dichoso petróleo!
176 familias en Santiago de Cuba llevan días sin agua por avería en bomba de pozo y falta de petróleo para grúa. Urgen intervención.
¡Esto es un bochinche!
Oye, que te cuento lo último que se está oyendo en Santiago de Cuba, ¡y no es nada bueno! Imagínate la cosa: 176 familias enteras, sin poder darse ni un refrescón, porque el agua no aparece por ningún lado. ¡Una semana casi, y todavía sin resolver!
La cosa está así: el edificio, que tiene doce pisos, ese de Trocha y Paraíso, se quedó sin agua. Normalmente, tienen un pozo de salvación, pero ¡zas! La bomba se jodió. Y pa' colmo, para arreglarla, hay que levantar una tubería con una grúa, pero la grúa anda pidiendo petróleo, y parece que eso no aparece ni por encargo.
¿Dónde y cuándo está el lío?
Esto está pasando ahora mismo, en pleno Santiago de Cuba, en el edificio alto de Trocha y Paraíso. La cosa lleva varios días así, y lo peor es que el calor aprieta y además, para rematar, los apagones que no te los esperas te dejan a oscuras y sin poder ni poner un ventilador, ¡imagínate la calorina y la sequía juntas!
Los que viven ahí son de todo: niños, viejitos, gente con alguna dificultad, trabajadores, estudiantes… todos pasando el mismo trabajo. El encargado del edificio, dicen, está ahí al pie del cañón, dándole vueltas a cómo resolver y manteniendo a la gente informada, que eso ya es algo.
¿Y a quién le cae esto encima?
Pues mira, esto le cae encima a 176 familias que no tienen cómo resolver lo básico: lavarse, cocinar, beber… ¡lo que se te ocurra que necesita agua! La cosa cambia la vida diaria de todos en ese edificio. Ya la gente está hablando por lo bajito, por los balcones, en la cola… ¡esto es un cuento que corre!
La falta de agua, sumada a los cortes de electricidad, pone la vida imposible. Es el tipo de cosa que te hace pensar en lo fundamental que es algo tan simple como abrir un grifo y que salga el agua.
¿Qué dicen los involucrados?
Bueno, los vecinos, a través de una denuncia, están pidiendo a gritos que las autoridades intervengan. Piden que se consiga el petróleo que necesita la grúa para poder mover esa tubería y arreglar la bomba del pozo. Dicen que el encargado está haciendo lo que puede, pero que sin esa ayuda, la cosa no avanza.
Por otro lado, se entiende que la falta de combustible es un problema general, pero en estas situaciones, se espera que haya prioridades. La gente de a pie es la que sufre las consecuencias directas de que estas cosas no funcionen.
¿Y ahora qué?
Pues ahora toca esperar a ver si alguien escucha el grito y aparece el combustible mágico para esa grúa. Si no, las 176 familias seguirán contando los días sin agua. Lo que hay que seguir de cerca es si las autoridades mueven ficha rápido o si esto se alarga más. La esperanza es que alguien entienda que el agua es vida, y que no se puede dejar a tanta gente así.