¿Y a Yoani Sánchez la tienen bajo llave en su casa? ¡Vigilancia del Bote en La Habana!
Yoani Sánchez denuncia cerco policial en su vivienda en La Habana por parte de la Seguridad del Estado, impidiéndole salir. Autoridades no responden.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que a la periodista Yoani Sánchez la tienen bien vigilada en su propia casa. Ella misma contó que los agentes de la Seguridad del Estado, de esos que andan de civil y nadie los conoce, junto con un carro de la policía, le cerraron el paso en el edificio donde vive en La Habana. ¡Como si fuera una delincuente, oye!
Ella dice que la cosa es pa' que no pueda salir a la calle, ¡y vaya que se le ve el bochinche!
¿Dónde y cuándo se formó el lío?
La cosa pasó el viernes 18 de septiembre de 2026, ahí mismo en el edificio donde vive Yoani. Imagínate el ambiente: vecinos mirando, los agentes ahí plantados, el carro de la policía dando la nota. Un relajo de esos que te dejan pensando, ¿verdad?
La periodista, que también se las gasta como “Andarina Sánchez”, lo contó de una: que la tienen acorralada en su casa y que no la dejan mover un pie.
¿Y a quién le cae esto arriba?
Bueno, esto no es cosa de juego. Cuando le ponen un cerco a una periodista por el simple hecho de ser periodista, la cosa se pone fea. La gente se pregunta para qué tanto despliegue si el país está como está. ¿No habrá otras cosas más urgentes?
Además, choca con lo que dicen por ahí de que aquí todo es libertad. Si a Yoani la tienen así, ¿qué será de los demás?
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, está Yoani, que no se calla y denuncia lo que ve. Ella dice que la tienen montada ahí para que no salga, y vaya si se nota.
Por el otro, las autoridades… pues, hasta ahora, ¡silencio total! Nadie ha salido a dar una explicación de por qué tanto policía rodeando a la periodista. Ni un comunicado, ni nada. Como si la cosa no fuera con ellos.
¿Y ahora qué?
Pues ahora queda seguir de cerca la cosa. A ver si las autoridades se deciden a hablar o si esto se queda en uno de esos cuentos de esquina que se cuentan y se olvidan.
Lo que está claro es que la gente está pendiente, y estas cosas no pasan desapercibidas. Habrá que ver qué pasa después con la libertad de prensa y si a Yoani la dejan hacer su trabajo.